
Santa Cruz de Tenerife estudia restaurar y reubicar la histórica fuente de la plaza de la Paz
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife evalúa la viabilidad técnica de restaurar y reubicar la histórica fuente de la plaza de la Paz, retirada en 2006 por las obras del tranvía.
La recuperación del patrimonio histórico urbano vuelve a situarse en la agenda política de Santa Cruz de Tenerife, dos décadas después de que la emblemática fuente de la plaza de la Paz fuera retirada de su emplazamiento original. Tal y como recoge el diario El Día, el Ayuntamiento capitalino ha comenzado a valorar la viabilidad técnica de restaurar y reubicar este elemento ornamental, que permanece almacenado en dependencias municipales desde que las obras del tranvía obligaran a su desmantelamiento en 2006.
El concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha confirmado que el consistorio iniciará una evaluación sobre el estado de conservación de los componentes de la estructura. Este paso es indispensable para determinar si la pieza, instalada originalmente en 1957, puede ser rehabilitada. La complejidad de la operación radica en que el espacio que ocupó durante medio siglo es hoy incompatible con la infraestructura del transporte urbano, lo que obliga a las autoridades a buscar un nuevo enclave dentro de la trama urbana.
Este anuncio reabre un debate ciudadano que se remonta a la primavera de 2006, cuando el proyecto de la línea 1 del tranvía forzó la retirada de la fuente. En aquel momento, la decisión generó una notable contestación social, respaldada por más de 4.500 firmas que reclamaban la permanencia del monumento en su ubicación histórica. Aunque la Corporación municipal llegó a plantear alternativas de reubicación en las inmediaciones —como la avenida Reyes Católicos o la calle Alcalde Mandillo Tejera—, ninguna de estas propuestas prosperó. Finalmente, el elemento original fue sustituido por una instalación de menores dimensiones diseñada por Eustaquio Martínez.
La gestión de este bien patrimonial, que ahora depende del área de Patrimonio, pone de relieve la dificultad de integrar las necesidades de movilidad moderna con la preservación de la identidad estética de la ciudad. La intención actual del Ejecutivo local es, según ha trasladado el edil, saldar una deuda histórica con este símbolo urbano, siempre que los informes técnicos garanticen que la estructura se encuentra en condiciones óptimas para su reinstalación. La resolución de este expediente marcará un precedente sobre cómo la administración local aborda la recuperación de elementos que, tras años de olvido en depósitos, forman parte de la memoria colectiva de los santacruceros.