
El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife baraja retrasar su calendario por problemas logísticos en el recinto ferial
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife baraja retrasar el inicio del Carnaval al 22 de enero debido a problemas logísticos en el recinto ferial, lo que obligará a reorganizar el calendario de concursos y afectará a la agenda festiva de otros municipios.
La logística del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife se enfrenta a un escenario de reajuste forzoso. Según adelanta el diario El Día, la organización municipal baraja un cambio en el calendario de la próxima edición ante la imposibilidad técnica de cumplir con las fechas tradicionales. El principal escollo radica en la coincidencia con el Parque Infantil y Juvenil (PIT), cuyo desmontaje en el recinto ferial impide el inicio de los preparativos escénicos necesarios para las galas y concursos en los plazos habituales.
La opción que cobra mayor fuerza en el seno del Ayuntamiento es posponer el pistoletazo de salida al 22 de enero, lo que desplazaría el inicio de los certámenes al día 29. Esta modificación, aunque solventa las limitaciones de espacio, genera un efecto dominó en el resto de la agenda festiva de la isla. La interdependencia entre los grupos de la capital y los municipios periféricos es total; si Santa Cruz altera sus fechas, las formaciones locales se verán obligadas a reorganizar sus propios eventos para evitar solapamientos que impedirían la participación de las agrupaciones chicharreras.
A pesar de este ajuste, el impacto no será generalizado en todo el archipiélago. En La Palma, la organización de Los Indianos ha confirmado que mantendrá su celebración el 8 de febrero, respetando el calendario litúrgico. Por su parte, el equipo de gobierno local, encabezado por el alcalde José Manuel Bermúdez, ha subrayado que este movimiento es una medida excepcional y puntual, con el objetivo de retornar a la normalidad en 2028, siempre supeditado a la estabilidad política municipal.
Desde el área de Fiestas, dirigida por Javier Caraballero, se busca aprovechar esta reconfiguración para optimizar el programa. La intención es cumplir con las demandas de los colectivos, como las agrupaciones musicales, que en años anteriores han visto alterada su posición en el calendario. La propuesta sobre la mesa contempla un reajuste en las fases de murgas adultas, que se celebrarían de domingo a miércoles, permitiendo así que las agrupaciones musicales recuperen su espacio tradicional en la jornada del sábado.
Este no es un hecho inédito en la historia reciente de la fiesta. La pandemia ya obligó a un traslado excepcional al mes de junio, y existen precedentes a principios de siglo donde se programaron actos fuera de las fechas habituales con motivo de congresos internacionales. No obstante, el reto actual reside en la gestión de una agenda comprimida que debe equilibrar las exigencias técnicas, las demandas de los grupos participantes y la necesaria coordinación con el resto de los municipios tinerfeños para garantizar la viabilidad de una de las celebraciones más importantes del país.