
Enrique Camacho y Yeray Piñero dirigirán el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha nombrado a Enrique Camacho y Yeray Piñero como codirectores artísticos del próximo Carnaval para profesionalizar la gestión de las galas y los concursos, respectivamente.
La planificación del próximo Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ya tiene hoja de ruta definida. Según ha trascendido a través de los canales oficiales del Ayuntamiento, el Organismo Autónomo de Fiestas ha optado por una bicefalia en la dirección artística, repartiendo las responsabilidades entre Enrique Camacho y Yeray Piñero con el fin de profesionalizar la gestión de los dos grandes bloques que componen la festividad.
La vuelta de Enrique Camacho a la dirección de las galas —incluyendo la de la Reina en sus tres categorías y la inauguración del 22 de enero— supone un movimiento estratégico del concejal Javier Caraballero para recuperar un perfil con amplia trayectoria en la gestión cultural y la producción de grandes formatos. Camacho, cuya experiencia previa incluye una década en el Auditorio de Tenerife y la dirección de eventos como el Festival Veranos del Taoro, regresa al mando tras un trienio de pausa. Su perfil, marcado por una formación en Ciencias Empresariales y su paso por musicales de gran escala, es la apuesta del consistorio para dotar de una nueva dimensión creativa a los espectáculos principales.
Por otro lado, la continuidad de Yeray Piñero al frente de los concursos y la interlocución con los grupos carnavaleros busca consolidar el modelo implementado el año pasado. Piñero, que ha desarrollado su carrera en el ámbito audiovisual y en la gestión de mercados internacionales como MAPAS, asume una función de puente técnico y artístico. Su rol resulta fundamental para la estabilidad operativa de la fiesta, dado que su labor abarca desde la puesta en escena hasta la coordinación directa con las formaciones que dan vida al Carnaval.
Esta estructura organizativa, respaldada por el alcalde José Manuel Bermúdez, responde a la necesidad de equilibrar la innovación técnica con el respeto a la idiosincrasia de la celebración. La elección de ambos directores, que ya cuentan con un bagaje previo en la maquinaria del Carnaval chicharrero, refleja una intención de minimizar riesgos operativos mientras se eleva el estándar de calidad de los eventos. Con este reparto de competencias, el Ayuntamiento pretende blindar la organización de una de las fiestas más internacionales de España, asegurando que tanto la espectacularidad de las galas como la complejidad de los concursos cuenten con una dirección técnica especializada y experimentada.