
Adjudicada la rehabilitación de la antigua terminal de jet foil en Santa Cruz de Tenerife por 1,88 millones
La Autoridad Portuaria de Tenerife ha adjudicado a la constructora Tomás Gracia la rehabilitación de la antigua terminal de jet foil por 1,88 millones de euros, con el objetivo de frenar su deterioro y renovar sus instalaciones en un plazo de ocho meses.
La rehabilitación de la antigua terminal de jet foil en Santa Cruz de Tenerife encara su fase definitiva tras la adjudicación de las obras a la constructora Tomás Gracia, según ha informado la Autoridad Portuaria de Tenerife. Este proyecto, que busca frenar el deterioro de una infraestructura clave en el frente marítimo de la capital, cuenta con un presupuesto de licitación de 1,88 millones de euros —sin incluir el IGIC— y un periodo de ejecución estimado de ocho meses.
El proceso de selección, cuya resolución ha sido publicada en la Plataforma de Contratación del Estado, ha dirimido una competencia entre tres licitadores. Aunque ASCH Infraestructuras y Servicios obtuvo una valoración técnica superior, la propuesta económica de Tomás Gracia resultó determinante para que la Mesa de Contratación, con el respaldo posterior del Consejo de Administración, le otorgara la adjudicación al alcanzar una puntuación global de 90,89 puntos.
La intervención, que tiene previsto su inicio en octubre para finalizar en junio de 2027, se centrará en resolver las patologías estructurales y de estanqueidad que presenta el edificio. Los trabajos contemplan una renovación profunda de la envolvente, incluyendo la sustitución de la cubierta metálica y de los elementos de policarbonato por sistemas de doble acristalamiento, además de la adecuación de las pérgolas de las zonas de restauración. Estas actuaciones son fundamentales para garantizar la conservación de un inmueble que, tras el cese de su actividad original como nodo de transporte marítimo, ha quedado relegado a usos administrativos, albergando actualmente a la Sociedad de Estiba y Desestiba (Sestife).
Esta obra se enmarca en un contexto de transformación urbana más amplio. La Autoridad Portuaria coincide en el tiempo con el despliegue del plan municipal para la avenida de Anaga, una reforma que busca integrar el litoral con el tejido urbano mediante la creación de nuevos espacios peatonales, zonas verdes y carriles de movilidad sostenible. La sinergia entre la modernización del paseo y la recuperación del edificio portuario pretende poner fin a años de incertidumbre sobre el destino de esta terminal, que durante décadas funcionó como una de las principales puertas de entrada a la isla.
La puesta en valor de este activo inmobiliario no solo responde a una necesidad de mantenimiento preventivo ante la agresividad del entorno marino, sino que también abre la puerta a una futura redefinición de su uso público. Con la ejecución de este contrato, la administración portuaria busca dotar de funcionalidad a un espacio que, pese a su ubicación estratégica, ha permanecido fuera del alcance de la ciudadanía durante un largo periodo.