
Santa Cruz de Tenerife refuerza el control sanitario del agua con un nuevo contrato de supervisión técnica
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha adjudicado a la empresa Cibus Scientia la supervisión analítica del suministro hídrico por 88.328 euros, integrando criterios de sostenibilidad y control sanitario para garantizar la calidad del agua hasta 2028.
La gestión del suministro hídrico en Santa Cruz de Tenerife ha experimentado una actualización técnica tras la reciente decisión de la Junta de Gobierno local, tal y como ha informado el propio Consistorio. La administración municipal ha formalizado la contratación de la firma Cibus Scientia para la supervisión analítica de los recursos hídricos, una medida que busca blindar la seguridad sanitaria del abastecimiento urbano durante el próximo bienio.
El acuerdo, que supone una inversión de 88.328 euros, se extiende hasta el ejercicio 2028 mediante una estructura de gasto plurianual. Más allá de la vertiente técnica, la adjudicación destaca por la inclusión de cláusulas de sostenibilidad en su pliego de condiciones. La empresa seleccionada ha propuesto una reducción del 20,20% en las tarifas de transporte, condicionada al uso de vehículos con distintivo ambiental de cero emisiones, una medida que alinea la logística del control sanitario con los objetivos de descarbonización urbana.
Desde una perspectiva técnica, la labor encomendada a Cibus Scientia abarca el ciclo completo de vigilancia: desde la recogida física de muestras en la red de distribución hasta el procesamiento en laboratorio y la posterior redacción de informes técnicos. Este seguimiento es imperativo para asegurar que el agua de consumo humano se mantenga dentro de los márgenes legales exigidos por la normativa vigente, un marco regulatorio que obliga a las administraciones locales a ejercer una fiscalización constante y rigurosa.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, ha subrayado que este contrato es una pieza clave para el mantenimiento de los estándares de salud pública en la capital tinerfeña. Por su parte, el responsable de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha hecho hincapié en la capacidad de respuesta que proporciona este servicio, permitiendo una detección precoz de cualquier anomalía. Esta externalización de los controles de calidad responde a la necesidad de los ayuntamientos de contar con medios especializados para garantizar la potabilidad del agua, un servicio básico cuya supervisión técnica es fundamental para prevenir riesgos epidemiológicos y asegurar la confianza de la ciudadanía en la red pública.