Adjudicadas las obras del nuevo parque inclusivo de La Gallega en Santa Cruz de Tenerife por 3,7 millones

Adjudicadas las obras del nuevo parque inclusivo de La Gallega en Santa Cruz de Tenerife por 3,7 millones

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha adjudicado por 3,72 millones de euros la transformación del parque Santa Catalina en La Gallega, un proyecto que creará un recinto de ocio inclusivo y sostenible tras años de reivindicaciones vecinales.

La transformación del parque Santa Catalina en La Gallega, una de las reivindicaciones vecinales más persistentes en Santa Cruz de Tenerife, ha superado su último trámite administrativo. Tal y como recoge la documentación oficial del Ayuntamiento, la Junta de Gobierno ha formalizado la adjudicación de las obras a la constructora Probisa Vías y Obras SLU, un paso que desbloquea la creación de uno de los recintos de ocio inclusivo de mayor envergadura en el archipiélago.

La inversión total para esta infraestructura asciende a 3,72 millones de euros —desglosados en 3,48 millones de base imponible más 243.608 euros en concepto de IGIC—, una cifra que cuenta con el respaldo financiero del Cabildo insular mediante una aportación superior a los 1,2 millones de euros. El calendario de ejecución, estructurado en dos anualidades, contempla una inversión de 1,14 millones durante el presente ejercicio y una partida de 2,57 millones para 2027. No obstante, el inicio de los trabajos, previsto inicialmente para el último trimestre de este año, queda supeditado a la resolución de los plazos legales, ya que el contrato aún debe formalizarse tras el periodo de quince días hábiles concedido para posibles recursos de los licitadores descartados.

El proyecto, que abarca una extensión de 13.930 metros cuadrados delimitados por la avenida Cercado Corazón y las calles Camino Cruz de La Gallega, Mandrágora y Gran Duque, trasciende la mera renovación de mobiliario urbano. La intervención busca integrar la accesibilidad universal como eje vertebrador, permitiendo que menores con diversidad funcional y sin ella compartan los mismos entornos de juego. Esta apuesta por la cohesión social se complementa con una estrategia de sostenibilidad ambiental, donde el 75% del terreno se destinará a zonas verdes, priorizando la conservación de la flora existente y la creación de áreas de sombra natural.

La relevancia de esta obra radica en su origen participativo. La intervención responde directamente a las demandas canalizadas a través de los presupuestos ciudadanos de 2023, donde los residentes de la zona exigieron una reordenación integral del espacio que incluyera, además de las áreas infantiles, mejoras en la iluminación, el drenaje, el saneamiento y la instalación de servicios básicos como aseos autolimpiables. Con esta adjudicación, el consistorio capitalino intenta dar respuesta a una carencia histórica de equipamientos públicos en este sector del municipio, alineándose con las normativas actuales de diseño urbano que priorizan la eliminación de barreras arquitectónicas en los espacios de esparcimiento.