Santa Cruz de Tenerife aprueba un plan de 50 millones para elevar su cobertura arbórea al 30%

Santa Cruz de Tenerife aprueba un plan de 50 millones para elevar su cobertura arbórea al 30%

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha aprobado inicialmente el Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad, una estrategia dotada con más de 50 millones de euros que busca elevar la cobertura arbórea al 30% y mejorar la resiliencia climática de la ciudad durante la próxima década.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha dado luz verde inicial al Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad (PIVB), una hoja de ruta estratégica diseñada por la consultora Dasotec que pretende redefinir el modelo de desarrollo urbano de la capital tinerfeña durante la próxima década. Tal y como recoge la documentación municipal, el proyecto aspira a elevar la cobertura arbórea del municipio hasta el 30%, frente al 19% actual, mediante una inversión global que supera los 50 millones de euros entre ejecución, mantenimiento y actuaciones complementarias.

El diagnóstico técnico que sustenta este plan revela una paradoja: aunque la ciudad cumple con los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) —contando con 23 metros cuadrados de zona verde por habitante y una ratio de un árbol por cada dos ciudadanos—, la vitalidad de este patrimonio natural presenta vulnerabilidades críticas. El informe advierte de un estado fitosanitario deficiente en gran parte de las masas arbóreas, con especial preocupación por la regresión de los laureles de Indias debido a la presencia del hongo Lasiodiplodia theobromae. Asimismo, el estudio pone el foco en la gestión del suelo, señalando que casi el 70% de las áreas verdes municipales son impermeables, un factor que limita la capacidad de resiliencia climática y el desarrollo de servicios ecosistémicos.

La estrategia, que se articula a través de 125 acciones concretas, propone intervenciones de calado como la peatonalización y naturalización de la Rambla y la autovía de San Andrés, además de la creación de jardines terapéuticos y una red de corredores verdes. El valor económico de estos servicios, que incluyen la captura de carbono y la mitigación de contaminantes atmosféricos, ha sido tasado por los técnicos en 128 millones de euros. No obstante, el plan también identifica amenazas biológicas significativas, como la proliferación de especies exóticas invasoras —tanto en flora como en fauna— que comprometen la supervivencia de las 735 especies endémicas registradas en el municipio.

Para garantizar la viabilidad de este ambicioso proyecto, que se financiará mediante una combinación de fondos públicos locales, autonómicos, estatales y europeos junto a capital privado, el documento propone un cambio en la gobernanza ambiental. Se sugiere la creación de estructuras administrativas estables y una colaboración estrecha con el ámbito académico y científico. Este enfoque busca superar la gestión basada en actuaciones aisladas, apostando por un sistema de mantenimiento integral que atienda tanto a la biodiversidad urbana como a la salud de los alcorques y la permeabilidad del terreno, especialmente en distritos con mayor déficit de infraestructura verde, como Centro-Ifara.