
Santa Cruz de Tenerife inicia el lunes nuevas obras de asfaltado en el distrito centro
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife iniciará este lunes 24 de agosto una nueva fase de asfaltado en varias calles de la ciudad bajo el plan «Impulso Urbano», lo que conllevará desvíos y restricciones de tráfico hasta el próximo viernes.
La renovación de la infraestructura viaria en Santa Cruz de Tenerife afronta una nueva fase a partir del próximo lunes, 24 de agosto, según ha informado el Ayuntamiento de la capital tinerfeña. Esta intervención, que se prolongará hasta el viernes 28, se enmarca en la estrategia municipal denominada «Impulso Urbano», un plan que busca mitigar el desgaste acumulado en la red de calles de los distintos distritos de la ciudad.
El proyecto, supervisado por el área de Servicios Públicos que dirige Carlos Tarife, se centrará en la sustitución de la capa de rodadura en la calle Domingo Salazar Cólogan, así como en las vías transversales Igueste y Eladio Afonso y González. La ejecución de estos trabajos, que se desarrollarán en horario diurno —de 7:30 a 17:30 horas—, conlleva una alteración inevitable en la movilidad del entorno. Para gestionar el flujo circulatorio, se ha diseñado un dispositivo que incluye el cierre al tráfico en la intersección de las calles Elías Bacallado e Igueste, punto desde el cual se habilitarán los desvíos pertinentes y la señalización necesaria para ordenar el tránsito.
Más allá de la mejora técnica del firme, el alcalde José Manuel Bermúdez ha subrayado que estas actuaciones responden a una política de mantenimiento preventivo del espacio público, orientada a elevar los estándares de seguridad vial en las zonas residenciales. La complejidad de estas obras de fresado y asfaltado requiere, no obstante, una estrecha cooperación ciudadana. Por ello, el Consistorio ha instado a los residentes y usuarios de la vía a retirar sus vehículos de las plazas de aparcamiento situadas en el perímetro de actuación antes del inicio de las labores, además de solicitar prudencia a los peatones y conductores que deban transitar por las inmediaciones durante los cinco días que durarán las obras.
Este tipo de intervenciones en el tejido urbano de Santa Cruz no solo responden a la necesidad de conservación de las calzadas, sino que se integran en un modelo de gestión municipal que prioriza la modernización de los servicios básicos en los barrios, un ámbito que suele concentrar gran parte de la inversión pública local para garantizar la funcionalidad de las comunicaciones internas.