
Santa Cruz impulsa la transformación urbanística de María Jiménez con tres proyectos clave
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife impulsa la transformación urbanística de María Jiménez con la construcción de un complejo polideportivo multifuncional, cuya entrega se ha reprogramado para septiembre debido a problemas en el suministro de materiales.
La transformación urbanística de María Jiménez se ha convertido en el epicentro de la actividad inversora del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre el estado de los proyectos en este enclave, el consistorio mantiene activos tres frentes de actuación simultáneos: la edificación de 37 unidades de vivienda protegida, la rehabilitación de las antiguas instalaciones escolares para albergar a la murga infantil Sofocados y la creación de un complejo polideportivo de carácter multifuncional.
Este último proyecto, que cuenta con un presupuesto superior a los 1,7 millones de euros, destaca por su singularidad arquitectónica. La infraestructura, que se extiende sobre una superficie de 2.926 metros cuadrados, ha sido concebida bajo un modelo de recinto cubierto y permeable, cuya estructura central se apoya en un arco de grandes dimensiones. Este diseño, que busca integrar elementos estéticos inspirados en la arquitectura industrial de los invernaderos locales y en la funcionalidad de hangares aeronáuticos, pretende ofrecer una solución a la carencia de espacios protegidos de las inclemencias meteorológicas en el barrio.
Durante una visita institucional a las obras, el alcalde José Manuel Bermúdez, acompañado por los responsables municipales de Obras, Deportes y el distrito de Anaga, confirmó que la previsión de entrega se ha desplazado hasta el próximo mes de septiembre. El concejal de Obras, Javier Rivero, atribuyó este ajuste en el calendario a dificultades logísticas derivadas de la cadena de suministro de materiales procedentes de Francia, a pesar de que los trabajos se iniciaron en junio de 2025.
Más allá de la práctica deportiva, el proyecto busca dotar a la zona de un equipamiento versátil. El diseño final contempla la integración de áreas dedicadas a la calistenia, zonas de juego infantil y espacios para la práctica de bochas, todo ello articulado mediante un sistema de rampas accesibles y gradas. Esta intervención no solo responde a una demanda histórica de los residentes, sino que busca consolidar un punto de encuentro intergeneracional capaz de albergar eventos culturales y de ocio, optimizando así el uso del suelo público en un sector del municipio que atraviesa un proceso de renovación integral.