
Costas valida la creación de una playa en Añaza con una inversión de 16 millones de euros
La Dirección General de Costas ha validado el proyecto de 16 millones de euros para crear una zona de baño en La Mareta, en Santa Cruz de Tenerife, como parte de una estrategia integral de regeneración del litoral de Añaza.
La transformación del litoral del Suroeste de Santa Cruz de Tenerife ha dado un paso administrativo decisivo. Según ha trascendido tras las recientes reuniones entre las administraciones locales y autonómicas, la Dirección General de Costas del Gobierno de Canarias ha validado la viabilidad técnica para la creación de una zona de baño en el entorno de La Mareta, en Añaza. Este proyecto, que cuenta con una estimación presupuestaria de 16 millones de euros, busca integrar el frente marítimo en la trama urbana, una reivindicación histórica de los residentes de esta zona de la capital tinerfeña.
El plan, impulsado por la concejalía de Servicios Públicos y Planificación Estratégica, contempla una intervención integral que va más allá de la habilitación de una playa. El diseño, que actualmente se encuentra en fase de redacción técnica, prevé la creación de una plataforma costera protegida por diques, una zona de solárium, áreas de sombra, servicios de restauración y una infraestructura destinada a la seguridad y mantenimiento. Asimismo, la propuesta incluye la reordenación del acceso mediante la creación de 150 plazas de aparcamiento y una glorieta que facilitará la llegada del transporte público al enclave.
El calendario administrativo se ha fijado con el objetivo de remitir el proyecto básico al Estado el próximo mes de julio, tras la finalización de los trabajos de los arquitectos en junio. Este trámite es el paso previo necesario para solicitar la concesión administrativa ante la Dirección General de la Costa y el Mar, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica. El concejal Carlos Tarife ha señalado que la ejecución de esta obra requerirá un esfuerzo de financiación plurianual y coordinado entre el Ayuntamiento, el Cabildo de Tenerife, el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central, bajo un convenio de colaboración que garantice la sostenibilidad del proyecto.
Esta actuación se enmarca en una estrategia más amplia de regeneración ambiental para el litoral de Añaza y Acorán. Paralelamente a la futura zona de baño, el consistorio trabaja en la resolución de dos problemas estructurales de la zona: la eliminación de los vertidos de aguas residuales al mar —actualmente en proceso de adecuación hacia la red de depuración— y la recuperación del inmueble conocido como el "mamotreto". Sobre esta última infraestructura, el Ayuntamiento ha iniciado los trámites de expropiación para obtener la titularidad municipal y proceder a su demolición, cerrando así un capítulo de abandono urbanístico en la costa capitalina.