Santa Cruz de Tenerife habilita plazas de emergencia para personas sin hogar ante la borrasca Therese

Santa Cruz de Tenerife habilita plazas de emergencia para personas sin hogar ante la borrasca Therese

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha habilitado plazas de emergencia para personas sin hogar ante la borrasca Therese, logrando refugiar a una veintena de individuos gracias a la activación del Plan Municipal de Emergencias.

La gestión de la vulnerabilidad extrema durante episodios meteorológicos adversos vuelve a poner el foco en la capacidad de respuesta de las administraciones locales. Tal y como ha comunicado el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, la reciente borrasca Therese ha forzado la puesta en marcha de un protocolo de emergencia que ha permitido dar refugio a una veintena de personas sin hogar durante su primera jornada de operatividad.

El despliegue, coordinado por el área de Políticas Sociales, ha logrado una ocupación total de las 20 plazas extraordinarias habilitadas en el Centro Municipal de Acogida (CMA). La alta demanda obligó a las autoridades a derivar a tres individuos adicionales hacia las instalaciones del Hogar Sagrada Familia, un recurso gestionado por el Cabildo insular. Según ha señalado el regidor municipal, José Manuel Bermúdez, esta cifra se integra en una red de atención que supera las 300 plazas estables en el municipio, aunque el consistorio reconoce la dificultad persistente de convencer a parte del colectivo en situación de calle para que acepte el auxilio institucional.

La activación de este dispositivo especial está supeditada a la vigencia del Plan Municipal de Emergencias (PEMU). Este marco normativo permite a los servicios sociales actuar con mayor celeridad ante situaciones de riesgo climático, garantizando que el albergue temporal permanezca abierto mientras se mantenga el nivel de alerta. La labor de la Unidad Móvil de Acercamiento (UMA) ha sido determinante en este proceso, al realizar un rastreo directo por los asentamientos del municipio para trasladar a los afectados a los puntos de acogida.

Este tipo de intervenciones subrayan la complejidad de la atención a la exclusión social en entornos urbanos, donde la respuesta ante fenómenos climáticos extremos actúa como un termómetro de la eficacia de los servicios de emergencia. La continuidad de este recurso, que permanecerá operativo mientras el PEMU siga activo, refleja la estrategia del consistorio para mitigar los riesgos directos que la intemperie supone para los ciudadanos más desprotegidos.