
Santa Cruz culmina la "limpieza jurídica" de su patrimonio municipal.
Santa Cruz de Tenerife ha completado un inventario pionero en Canarias de sus 4.482 bienes municipales, tras una "limpieza jurídica" que corrigió 28.000 errores para asegurar una gestión más fiable y exacta de su patrimonio.
Santa Cruz de Tenerife ya tiene un inventario completo de todos sus bienes municipales. En total, se han registrado 4.482 propiedades, de las cuales 3.801 son de dominio público, 672 son patrimoniales y 9 corresponden a suelo público.
Estos datos provienen de un informe elaborado por una empresa externa, contratada por las áreas de Patrimonio Municipal y Hacienda, dirigidas por Javier Rivero y José Alberto Díaz-Estébanez. El alcalde, José Manuel Bermúdez, ha explicado que este informe, parte de la segunda fase del proyecto, propone añadir, quitar o modificar bienes en el inventario municipal, además de actualizar su representación gráfica.
El alcalde Bermúdez destaca que este es un trabajo pionero en Canarias. Se trata de una "limpieza jurídica" del inventario municipal, un proceso que comenzó en marzo de 2023 con la empresa ATM Grupo Maggioli y en el que se han invertido 209.468 euros.
Javier Rivero añade que la Junta de Gobierno ya ha aprobado la documentación que propone estos cambios. Esto es un paso fundamental para la fase final del proceso, que busca que el registro de bienes del Ayuntamiento sea mucho más fiable y exacto. Rivero subraya que, gracias a este esfuerzo, Santa Cruz cuenta ahora con una "radiografía" completa, actualizada y legalmente revisada de su patrimonio, convirtiéndose en un referente en Canarias en la gestión de bienes públicos.
Durante el inventario, se encontraron 28.000 errores o "incidencias" que tuvieron que ser corregidos y verificados. Para ello, se cruzó información con la Gerencia de Urbanismo (para datos de expropiaciones y urbanizaciones) y con la empresa Viviendas Municipales (que aportó información de la Oficina 31M sobre la riada del 31 de marzo de 2002).
Uno de los mayores desafíos fue poner de acuerdo los datos del inventario municipal con los del Catastro y el Registro de la Propiedad. Se encontraron casos donde propiedades municipales no estaban registradas como tales, y otros donde el Catastro las atribuía al Ayuntamiento sin que hubiera documentos que lo demostraran.
Como novedad, el inventario se ha organizado por distritos, lo que facilita mucho el estudio detallado y la búsqueda tanto para los técnicos municipales como para los ciudadanos. También se ha actualizado el mapa digital (capa GIS) del municipio, coordinando los datos con el Catastro para mejorar la planificación urbana.
Durante esta "limpieza", se eliminaron bienes duplicados o que ya no pertenecían al Ayuntamiento. También se resolvieron casos complejos de propiedad o límites, como los bienes comprados después de la riada del 31 de marzo, el edificio de la calle Diego Crosas, las fincas originales del Tenerife Espacio de las Artes (TEA) para agruparlas, y las propiedades en el monte de Las Mesas.
Rivero concluye que este trabajo no solo permite saber con exactitud qué propiedades tiene el Ayuntamiento, sino que también asegura su correcta administración y protección legal, algo esencial para una buena gestión del patrimonio público.