IMAS Santa Cruz atiende a 727 menores vulnerables entre alertas por falta de personal

IMAS Santa Cruz atiende a 727 menores vulnerables entre alertas por falta de personal

Recurso: Diario de Avisos

El IMAS de Santa Cruz de Tenerife atiende a 727 niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad con 23 profesionales, en un contexto de denuncias por falta de personal y riesgo de "maltrato institucional".

El Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) de Santa Cruz de Tenerife ayuda a un total de 727 niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Para ello, cuenta con 23 profesionales repartidos por los cinco distritos de la ciudad, además de una trabajadora social que se encuentra de baja.

Estos datos los dio a conocer ayer Charín González, la concejala responsable del área, en respuesta a una pregunta formulada por el grupo socialista en una comisión de control.

Según los datos del 31 de diciembre de 2025, de estos 727 menores: 548 se encuentran en la fase inicial de estudio de su situación; para 93 se ha propuesto abrir un expediente; 9 están a la espera de ser declarados en situación de desamparo; 75 ya han sido declarados en desamparo; y para dos se ha propuesto cerrar su caso.

Por distritos, Ofra es la zona con más menores atendidos o en estudio, con 216. Le siguen Barranco Grande (184), Salud (94), Centro (80), Gladiolos (63), Añaza (57) y Anaga (33). Los profesionales que trabajan con estos menores son educadores sociales, trabajadores sociales y psicólogos.

Es importante recordar que el pasado mes de junio, la concejala del PSOE, Alana Chinea, ya había denunciado en el pleno municipal la falta de personal en el Negociado de Infancia y Familia del Ayuntamiento de Santa Cruz. En un escrito enviado al Consistorio, los propios trabajadores alertaban de que la falta de personal hacía imposible garantizar la integridad física y moral de los menores más vulnerables, impidiendo una atención digna a la infancia en riesgo en la ciudad.

En ese mismo documento, la plantilla también señalaba que no atender a los niños, niñas y adolescentes en Santa Cruz era una forma de "maltrato institucional", lo que podría acarrear consecuencias legales para el Ayuntamiento.