Polémica en Santa Cruz por el regreso del voto telefónico en la elección de la Reina del Carnaval 2027

Polémica en Santa Cruz por el regreso del voto telefónico en la elección de la Reina del Carnaval 2027

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife reintroduce el voto telefónico para la Reina del Carnaval 2027, generando el rechazo de los diseñadores que defienden la primacía del criterio técnico frente a la popularidad.

La reciente decisión del área de Fiestas del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife de recuperar el sistema de votación telefónica para la Gala de la Reina Adulta del Carnaval 2027 ha reabierto un debate histórico en la capital tinerfeña sobre la naturaleza del certamen. Tal y como ha trascendido en las últimas horas, la asociación que representa a los creadores y artesanos de los trajes ha manifestado su rechazo frontal a este mecanismo, al considerar que desvirtúa la evaluación técnica y artística que, a su juicio, debería primar en un evento de esta envergadura.

El conflicto radica en la tensión entre la democratización del espectáculo y la profesionalización del concurso. Mientras que los diseñadores sostienen que el voto popular —especialmente el telefónico— puede verse distorsionado por la influencia mediática o el número de seguidores en redes sociales de las candidatas, restando valor a los meses de inversión económica y esfuerzo creativo, el consistorio defiende la medida como una forma de integrar la voluntad ciudadana. Según el concejal de Fiestas, Javier Caraballero, el voto del público actuará como el decimoquinto miembro de un jurado técnico, representando un 8% del veredicto final, una cifra que, a ojos del gobierno municipal, no altera la esencia del resultado pero sí garantiza la participación del espectador.

Este movimiento supone un giro respecto a la edición anterior, en la que se optó por una fórmula experimental mediante sorteo para designar a un representante popular. Aquella alternativa, que buscaba precisamente evitar la influencia de la popularidad digital, fue descartada por el Ayuntamiento tras recibir quejas ciudadanas que cuestionaban la representatividad de una única persona frente a la diversidad de criterios del público general.

La postura del área de Fiestas se mantiene firme: la organización considera que el certamen debe adaptarse a los tiempos actuales y no permanecer estancado en dinámicas pretéritas. Con la mirada puesta en la gala del 17 de febrero de 2027, que tendrá como temática central la Roma clásica, el Ayuntamiento ha confirmado que las bases ya contemplan este sistema de votación, cerrando la puerta a nuevas modificaciones. Paralelamente, el proceso administrativo para la edición venidera avanza con la apertura del periodo de inscripción para las aspirantes a Reina, programado para el próximo 19 de octubre. La controversia, sin embargo, subraya la dificultad de equilibrar el rigor artístico de una de las fiestas más importantes de España con las demandas de un público que reclama su derecho a intervenir en el desenlace de la competición.