
68 asistencias, 12 menores intoxicados y agresiones machistas en el inicio del Carnaval de Tenerife.
La primera gran noche del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife saldó con 68 asistencias médicas, destacando la intoxicación etílica en menores, 25 sanciones policiales y la atención a víctimas de agresiones machistas.
La primera gran jornada festiva del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ha puesto de manifiesto, una vez más, la persistencia de desafíos en materia de salud pública y seguridad ciudadana en eventos de gran afluencia. Según datos preliminares, un total de 68 personas requirieron asistencia médica en el Hospital del Carnaval durante la noche que marcó la coincidencia de la Cabalgata Anunciadora con el inicio de los bailes masivos en el Cuadrilátero. De este grupo, 17 individuos fueron trasladados a centros hospitalarios para valoraciones más exhaustivas o atención especializada.
El consumo excesivo de alcohol se perfila como la principal causa de intervención, afectando a casi la mitad de los pacientes atendidos. Particularmente alarmante resulta la situación entre los menores de edad: de los 16 jóvenes que necesitaron atención, 12 presentaban cuadros de intoxicación etílica severa o coma, un dato que subraya la urgencia de abordar esta problemática en los entornos festivos. En total, 52 adultos y 16 menores recibieron asistencia, distribuyéndose en 40 varones y 28 mujeres. Además de las intoxicaciones, los servicios sanitarios intervinieron por traumatismos (10), agresiones (5), caídas (4), problemas cardiovasculares (3), reacciones alérgicas (2), afecciones respiratorias (2) y otras causas (2).
En el ámbito de la seguridad, la Policía Local de Santa Cruz tramitó 25 expedientes sancionadores. Las infracciones más comunes incluyeron la tenencia de sustancias estupefacientes, con 14 multas, así como la participación en altercados (4) y la posesión de armas blancas, como navajas (2). La vigilancia aérea, mediante drones y la Unidad Aérea de la Policía Nacional, complementó el dispositivo terrestre para una respuesta ágil ante los incidentes.
Paralelamente, los Puntos Violetas desplegados en el recinto festivo demostraron su relevancia en la prevención y atención de la violencia de género. En el punto de la plaza de España, se prestó apoyo a un grupo de cinco mujeres, tres de las cuales habían sido víctimas de agresiones machistas por parte de un mismo individuo, activándose el protocolo de contacto con la Policía Nacional.
La Cabalgata Anunciadora, por su parte, registró ocho incidentes de menor gravedad. La mayoría de las asistencias (cinco) se debieron a afecciones comunes, mientras que el resto fueron por caídas y traumatismos leves durante el recorrido por las calles de la capital. El operativo de seguridad y emergencias, coordinado desde el Puesto de Mando Avanzado, contó con la participación de diversas entidades como Cruz Roja, Protección Civil de Santa Cruz y Güímar, el Consorcio de Bomberos y las fuerzas de seguridad, y se mantendrá activo ante la previsión de nuevas noches de gran afluencia.