El Ayuntamiento de Santa Cruz inicia el aseguramiento del esqueleto de Acorán para evitar riesgos de siniestralidad

El Ayuntamiento de Santa Cruz inicia el aseguramiento del esqueleto de Acorán para evitar riesgos de siniestralidad

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha iniciado obras de emergencia para asegurar y restringir el acceso al esqueleto de hormigón abandonado en el barrio de Acorán, con el fin de mitigar riesgos de siniestralidad en la estructura.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha iniciado esta semana las labores de aseguramiento en la estructura inacabada situada en el barrio de Acorán, una intervención que, según ha adelantado la prensa local, responde a la necesidad de mitigar los riesgos de siniestralidad en un inmueble que permanece en estado de abandono desde hace décadas. La formalización del acta de replanteo esta mañana marca el comienzo de una actuación de emergencia, presupuestada en 112.500 euros, que busca restringir el acceso a este esqueleto de hormigón de 22 plantas, cuya construcción se paralizó en 1974 tras la quiebra de la promotora original.

La intervención, supervisada por la concejalía de Urbanismo, se articula a través de cinco ejes estratégicos destinados a inutilizar las vías de tránsito interno y blindar el perímetro. Entre las medidas más significativas destaca la demolición de las rampas de acceso entre la planta baja y la cuarta, así como la retirada de los acopios de tierra que facilitaban la entrada por la sexta altura. Asimismo, se ha destinado una partida específica de 34.000 euros para el sellado de 930 metros cuadrados de vanos en la fachada mediante mallas electrosoldadas y refuerzos metálicos, una solución técnica orientada a impedir el paso al interior de la edificación.

Desde el Consistorio, el alcalde José Manuel Bermúdez ha subrayado que, si bien el objetivo final sigue siendo la demolición total del complejo, estas obras de carácter subsidiario son imprescindibles para garantizar la seguridad ciudadana ante la recurrente presencia de personas en el interior del recinto. La peligrosidad del lugar, agravada por la degradación de la estructura en forma de "Y", ha forzado a la administración local a acelerar los trámites de contratación para clausurar los puntos de acceso más vulnerables.

Este proyecto de intervención no solo responde a una cuestión de seguridad física, sino que pone de manifiesto la complejidad de gestionar un pasivo urbanístico de estas dimensiones, que ha condicionado el desarrollo del litoral durante casi medio siglo. Con la ejecución de estas obras, el Ayuntamiento pretende neutralizar el riesgo de accidentes en un entorno que, pese a su origen como ambicioso complejo hotelero en 1973, se ha consolidado como un punto crítico de inseguridad en el planeamiento urbano de la capital tinerfeña.