Santa Cruz blinda 787 bienes con su nuevo Catálogo de Patrimonio.

Santa Cruz blinda 787 bienes con su nuevo Catálogo de Patrimonio.

Recurso: Diario de Avisos

Santa Cruz de Tenerife ha aprobado inicialmente su nuevo Catálogo de Protección del Patrimonio Cultural, que amplía significativamente el número de bienes protegidos en la ciudad.

Santa Cruz de Tenerife ha dado un paso trascendental en la salvaguarda de su identidad y memoria urbana con la aprobación inicial de su nuevo Catálogo de Protección del Patrimonio Cultural. Tal y como ha trascendido, este instrumento municipal amplía significativamente el número de bienes protegidos, estableciendo un marco jurídico robusto para la conservación de elementos clave del paisaje capitalino.

El documento, que ya ha iniciado su periodo de información pública tras su publicación en el Boletín Oficial de Canarias, incorpora un total de 787 bienes. Esta cifra representa un incremento sustancial respecto a los catálogos anteriores, superando en 674 los elementos incluidos en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2005 y en 518 los del PGO anulado en 2013. La medida busca dotar de seguridad jurídica a estos inmuebles y espacios frente a futuras intervenciones urbanísticas como parcelaciones, edificaciones o demoliciones, permitiendo únicamente aquellas destinadas a su conservación y mantenimiento.

La protección se articula en tres niveles: parcial, que afecta únicamente a fachadas; ambiental, para arbolado o conjuntos específicos; e integral, que blinda la totalidad del bien. Un total de 51 elementos han sido clasificados bajo esta última categoría, considerándose "intocables". Entre ellos figuran edificios emblemáticos como el espacio cultural El Tanque, el Cuartel de Almeyda, el Cine Víctor, el edificio La Financiera (actual sede de la Policía Local), el Mercado Nuestra Señora de África, el Templo Masónico, el Museo de Bellas Artes o el Palacio Insular. La lista de protección integral abarca también joyas arquitectónicas como la Escuela Estévez de San Andrés, el Castillo de San Joaquín, el Palacete Cobiella, la Casa Sixto Machado, la iglesia de García Escámez, el Teatro Baudet o la sede de Presidencia del Gobierno.

El catálogo no se limita a la arquitectura. Incluye también la garantía ambiental urbana de conjuntos residenciales como las Casas Baratas de Salamanca Chica o las escalonadas de Ifara, así como infraestructuras de ingeniería civil como los puentes Serrador y Galcerán. Espacios urbanos de relevancia histórica como la Alameda del Duque, la plaza del Príncipe o el cementerio de Santa Lastenia también quedan bajo protección. En cuanto a elementos urbanos, se otorga protección integral al Monumento a Los Caídos, la puerta de Herradura del Estadio o las fuentes de Isabel II y la Alameda. Cabe destacar que el Monumento a Franco no ha sido incluido en este catálogo, a la espera de una decisión del Cabildo sobre su posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).

El patrimonio natural también recibe atención, con la catalogación de arbolado singular como los laureles de Indias de la plaza del Príncipe o la Rambla, y masas arbóreas como las del Parque Marítimo o el Parque La Granja, con la obligación de replantar estas especies en caso de caída. Finalmente, el documento abarca el patrimonio etnográfico, con el Molino de Llano del Moro, y el arqueológico y paleontológico, incluyendo grabados rupestres y cuevas de El Humilladero, el Castillo de San Cristóbal o yacimientos en Las Teresitas e Igueste de San Andrés.

A los casi 800 bienes de este nuevo catálogo se suman los 195 ya protegidos en el Plan Especial de El Toscal, y se prevé la incorporación de elementos adicionales procedentes de los futuros planes especiales de Los Hoteles–Pino de Oro y Antiguo Santa Cruz, así como de instrumentos específicos para el Puerto y el Parque Rural de Anaga.

Durante el mes de plazo para la presentación de alegaciones por parte de la ciudadanía y las administraciones públicas, se mantendrá suspendida la concesión de licencias municipales para todos los inmuebles incluidos en el catálogo. Esta medida cautelar, que se extenderá hasta la aprobación definitiva del documento o por un máximo de dos años, busca evitar intervenciones irreversibles mientras el proceso de tramitación se completa. El consistorio, a través de su alcalde, José Manuel Bermúdez, ha subrayado el carácter histórico de este proceso, destacando que el catálogo nace del rigor técnico y el consenso, abriéndose ahora a la participación ciudadana para enriquecerlo. Por su parte, la concejala de Urbanismo, Zaida González, ha enfatizado que este es el primer catálogo del municipio basado en criterios objetivos, con una metodología clara y fichas individualizadas que aportarán transparencia y estabilidad en la toma de decisiones.