San Miguel de Abona activa un plan para retirar 300 vehículos abandonados y aliviar la saturación de aparcamiento

San Miguel de Abona activa un plan para retirar 300 vehículos abandonados y aliviar la saturación de aparcamiento

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de San Miguel de Abona ha puesto en marcha un dispositivo especial para retirar cerca de 300 vehículos abandonados en sus calles con el fin de aliviar la saturación de aparcamiento y mejorar la gestión del espacio público.

La gestión del espacio público en el sur de Tenerife afronta un nuevo episodio de saturación. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la situación en San Miguel de Abona, el consistorio ha activado un dispositivo especial destinado a la limpieza de sus calles, con la meta de retirar cerca de 300 vehículos que permanecen inactivos en la vía pública. Esta intervención, que busca aliviar la presión sobre el estacionamiento, pone de relieve la complejidad administrativa que rodea la gestión de los residuos metálicos y el abandono de bienes muebles en el entorno urbano.

El alcalde, Arturo González, ha vinculado esta iniciativa a las reiteradas peticiones de los residentes, quienes señalan la falta de plazas de aparcamiento como un problema estructural. La estrategia municipal contempla una fase de inspección exhaustiva para determinar qué unidades cumplen los criterios legales de abandono, además de verificar el estado de la documentación obligatoria —seguro e ITV—, lo que podría derivar en expedientes sancionadores si se detectan irregularidades. No obstante, el propio regidor ha admitido que la burocracia ralentiza significativamente estas actuaciones, siendo esta la primera vez que el municipio ejecuta un plan de esta envergadura.

El histórico de datos refleja una problemática persistente. Entre el ejercicio de 2024 y mediados de 2025, el Ayuntamiento tramitó 488 expedientes, logrando la retirada de 459 unidades. Especial atención requiere el polígono industrial de Las Chafiras, un enclave donde la acumulación de vehículos, particularmente en las proximidades de talleres mecánicos, ha sido objeto de denuncias vecinales desde hace años. Ya en 2022, las autoridades locales identificaron más de 200 coches en situación de abandono en este sector, una cifra que ilustra la dificultad de mantener el orden en zonas de alta actividad comercial y logística.

Este fenómeno no es un caso aislado en la comarca. El municipio colindante de Granadilla de Abona mantiene una dinámica similar, habiendo consolidado campañas periódicas de limpieza viaria. Los registros de Granadilla muestran una actividad constante: tras retirar centenares de vehículos en años previos, el goteo de expedientes se mantiene con 131 unidades retiradas en 2025 y otras 34 en lo que va de 2026.

Desde una perspectiva técnica, el abandono de vehículos en la vía pública no solo supone un obstáculo para la movilidad y la seguridad vial, sino que también representa un desafío medioambiental. La normativa vigente exige que estos residuos sean trasladados a Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) para su descontaminación y desguace. En este sentido, las autoridades insisten en la posibilidad de que los titulares cedan sus vehículos de forma gratuita a través de la Policía Local, una vía que permite agilizar el proceso y evitar el coste de las sanciones administrativas asociadas al abandono.