Vecinos de San Juan de la Rambla anuncian nuevas movilizaciones ante la parálisis de proyectos municipales

Vecinos de San Juan de la Rambla anuncian nuevas movilizaciones ante la parálisis de proyectos municipales

Recurso: Diario de Avisos

Los vecinos del litoral de San Juan de la Rambla anuncian nuevas movilizaciones en mayo ante la parálisis administrativa y el incumplimiento de proyectos básicos por parte del gobierno municipal.

La gestión municipal en San Juan de la Rambla vuelve a estar en el punto de mira de los residentes del litoral, quienes han anunciado una nueva convocatoria de movilizaciones para el próximo mes de mayo. Tal y como recoge la información publicada por el diario El Día, el descontento vecinal se ha consolidado ante lo que califican como una parálisis administrativa en proyectos básicos para la convivencia y la seguridad ciudadana, a pesar de los compromisos adquiridos por el tripartito (CC-AUP-PP) en reuniones previas.

El malestar se articula en torno a una serie de carencias estructurales que, según los portavoces de la Asociación Vecinal del Litoral, han superado el umbral de la paciencia ciudadana. Entre las demandas más urgentes destaca la dotación de una marquesina en Las Aguas para proteger a los estudiantes de las inclemencias meteorológicas, una infraestructura que los propios vecinos están intentando gestionar directamente con la empresa de transportes Titsa ante la falta de respuesta institucional. A esta carencia se suman la rehabilitación del parque infantil de La Caldereta y la ausencia de alumbrado público en el barrio de La Rambla, una deficiencia que los residentes consideran impropia de los estándares actuales.

La situación se agrava con el estancamiento del Espacio Cultural Rambla. Esta obra, presupuestada en más de 260.000 euros, acumula un año de retraso y se enfrenta ahora a un nuevo periodo de inactividad administrativa tras la quiebra de la empresa adjudicataria, lo que obligará a reiniciar el proceso de licitación. Este escenario de incertidumbre alimenta el temor de los vecinos a que la ejecución de estas infraestructuras se utilice como herramienta electoralista en lugar de responder a una planificación de servicios públicos eficiente.

La seguridad vial es otro de los puntos de fricción. La intervención realizada en la Avenida de la Libertad, consistente en la instalación de reductores de velocidad, ha sido calificada por la asociación como insuficiente y contraproducente. Según denuncian, la disposición parcial de estos elementos ha generado un efecto adverso, incentivando maniobras de esquiva que incrementan el riesgo para los usuarios de la vía.

Este clima de desconfianza se vio reflejado en el reciente encuentro con representantes de la Oficina Insular de Participación Ciudadana, donde se puso de manifiesto la brecha entre las promesas gubernamentales y la realidad de las obras. Ante la falta de avances tangibles, el colectivo ha decidido retomar las protestas en la calle, esta vez con un recorrido por el municipio, con el objetivo de visibilizar una problemática que, según los afectados, se ha cronificado desde el pasado año sin que las reuniones trimestrales de seguimiento hayan logrado materializar soluciones concretas.