
Denuncian al alcalde de San Juan de la Rambla por malversación en cesión de Mirador del Mazapé.
La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife investiga al alcalde de San Juan de la Rambla, Juan Ramos, por presunta malversación al ceder irregularmente el Mirador del Mazapé a una asociación de airsoft sin expediente ni permiso legal.
El alcalde de San Juan de la Rambla, Juan Ramos, está siendo investigado por un presunto delito de malversación. La Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha presentado una denuncia contra él.
Según documentos a los que ha tenido acceso este periódico, el 22 de julio de 2024, el alcalde habría entregado las llaves del Mirador del Mazapé a la Asociación de Airsoft El Atlántico. El responsable de la asociación, Marcelo García González, había solicitado el uso de las instalaciones el 12 de junio de 2025 para practicar airsoft, un juego de simulación de combate con bolitas de plástico.
La asociación usó las instalaciones al menos una vez, el 12 de octubre de 2025. Agentes de la Policía Local de San Juan de la Rambla acudieron tras un aviso de vecinos y vieron a varias personas practicando airsoft allí.
Sin embargo, la denuncia señala que "no hay ningún expediente de concesión de uso". De hecho, el 28 de octubre del año pasado, el arquitecto técnico, la secretaria accidental y la técnica de administración general del Ayuntamiento pidieron al alcalde que desalojara las instalaciones de inmediato y que investigara las responsabilidades por el mal uso del lugar y sus alrededores.
Estas tres personas también declararon que "desconocen por completo cómo se cedió el uso, ya que no existe ningún procedimiento tramitado para ello".
Las instalaciones del Mirador del Mazapé parecen estar abandonadas y, al menos desde 2022, han sufrido actos vandálicos, con robos de casi todo lo de valor. A pesar de esto, la Fiscalía aclara que el abandono no significa que dejen de ser propiedad municipal.
La Fiscalía también ha expresado su preocupación por la actividad de airsoft. Explica que se usan bolitas de plástico y que es necesario analizar su composición, dónde caen, si se recogen o no, si se descomponen y cómo pueden afectar al medio ambiente. Aunque se desconoce si estas bolas son de plástico, la mayoría de los plásticos tardan décadas o cientos de años en descomponerse y causan graves daños al entorno, como los microplásticos.
La Fiscalía concluye que la situación es grave porque no hubo un permiso legal para el uso de las instalaciones (la simple entrega de llaves no lo es, aunque se registre en un acta) ni se tramitó ningún expediente. Aunque la Ley del Patrimonio de las Administraciones Públicas no lo exija explícitamente para este tipo de bien, se necesitan informes que analicen si la actividad puede dañar el lugar o el entorno natural, especialmente porque es un espacio protegido y sigue siendo propiedad del Ayuntamiento, que debe controlar que no se autorice ningún uso perjudicial.
En ausencia del alcalde, el portavoz del grupo de gobierno, Jonay Méndez, defendió la actuación. Aseguró que se hizo un "documento con sesión de llaves" para una actividad que "no deteriora ningún tipo de patrimonio", ya que las bolas de airsoft son "biodegradables, es decir, se descomponen solas".
Méndez añadió que fueron "dos actos puntuales" para los que la asociación pidió el espacio, "no un uso continuo ni una concesión". Afirmó que "se realizó el expediente, se le dio las llaves, y se le permitió el uso, como se hace con otras entidades para eventos puntuales".
Sin embargo, la página web de la Asociación de Airsoft El Atlántico indica que la dirección de su campo es el Mirador de Mazapé, un "entorno natural privilegiado" donde "organizamos partidas regulares", ofreciendo "un escenario único para la práctica de este deporte".