
Moción de censura en San Juan de la Rambla: el PSOE y sus aliados buscan desbancar al alcalde Juan Ramos
El Ayuntamiento de San Juan de la Rambla afronta una moción de censura contra el alcalde Juan Ramos, impulsada por una nueva alianza opositora que denuncia una grave crisis de gestión y parálisis administrativa en el municipio.
La inestabilidad política se ha instalado en el Ayuntamiento de San Juan de la Rambla a escasos siete meses de la cita electoral. Tal y como ha informado la prensa local, la presentación de una moción de censura contra el actual regidor, Juan Ramos, ha fracturado el arco plenario, enfrentando a los grupos que ostentaban el poder —Coalición Canaria y Partido Popular— con la nueva alianza formada por el PSOE, Nueva Canarias y AUP-Sí se puede.
El trasfondo de esta maniobra, que culminará previsiblemente el próximo 4 de noviembre con la investidura de Jesús Ezequiel Domínguez como nuevo alcalde, responde a una profunda crisis de gestión denunciada por los firmantes. Según los impulsores de la moción, la parálisis administrativa, la fuga de personal técnico esencial y la falta de transparencia han comprometido la viabilidad de la institución. En particular, se ha puesto el foco sobre la pérdida de capital humano en áreas críticas, como la Secretaría accidental y la oficina de Desarrollo Local, lo que ha obligado a solicitar prórrogas constantes para no perder subvenciones que ascienden a 900.000 euros, una cifra significativa en un presupuesto municipal que ronda los 6 millones.
La figura de Juan Siverio, portavoz de AUP-Sí se puede, se ha convertido en el eje de la polémica. Tras abandonar el equipo de gobierno, Siverio ha justificado su salida alegando una ruptura de la confianza con el alcalde, a quien acusa de haber ignorado reiteradamente las advertencias sobre la deriva de la administración y de haber tomado decisiones unilaterales que afectaban al tejido asociativo y vecinal del municipio. A este escenario se suma la situación judicial del actual alcalde, quien se encuentra bajo investigación por un presunto delito de malversación administrativa, un factor que ha terminado por dinamitar la estabilidad del pacto vigente.
Desde la oposición saliente, la maniobra ha sido calificada de deslealtad política, mientras que los promotores de la censura insisten en que su objetivo es reconducir la gestión durante el breve periodo que resta de mandato. La transición, no obstante, se presenta compleja. Los futuros responsables del gobierno local han expresado su temor a que la actual corporación dificulte el traspaso de poderes, recordando las dificultades presupuestarias que, según sostienen, ya se vivieron en 2015.
En el plano interno, la moción ha evidenciado las tensiones dentro de los propios grupos municipales. La ausencia de la firma de la concejala Yanira Mesa en el documento de censura ha sido explicada por sus compañeros como una decisión personal vinculada a su actual situación de baja médica, desvinculándola así de la estrategia política adoptada por el resto de su formación. Con este movimiento, San Juan de la Rambla se adentra en un periodo de interinidad marcado por la urgencia de gestionar los proyectos pendientes y la necesidad de normalizar el funcionamiento de unos servicios públicos que, según los denunciantes, han sufrido un deterioro progresivo en los últimos meses.