Crisis institucional en San Juan de la Rambla tras una moción de censura contra el alcalde

Crisis institucional en San Juan de la Rambla tras una moción de censura contra el alcalde

Recurso: Diario de Avisos

El alcalde de San Juan de la Rambla, Juan Ramos, afronta una crisis institucional tras la ruptura del pacto de gobierno por parte de su socio, Juan Siverio, quien ha presentado una moción de censura con el apoyo del PSOE y Nueva Canarias.

La inestabilidad política vuelve a sacudir el Ayuntamiento de San Juan de la Rambla. Tal y como ha trascendido en las últimas horas, el alcalde, Juan Ramos (Coalición Canaria), ha denunciado públicamente la ruptura unilateral del acuerdo de gobierno por parte de su socio, el concejal de AUP-Sí se puede, Juan Siverio. Este movimiento, que ha cristalizado en la presentación de una moción de censura apoyada también por el PSOE y Nueva Canarias, abre una crisis institucional en el municipio tinerfeño que pone en entredicho la continuidad del actual equipo ejecutivo.

El regidor nacionalista ha señalado directamente a Siverio como el responsable de este giro, subrayando que la decisión se ha tomado al margen de los compromisos suscritos al inicio de la legislatura. Entre los puntos de fricción, Ramos ha recordado la existencia de un documento firmado que prohibía explícitamente el impulso de mociones de censura y obligaba a los socios a mantener la cohesión pública, evitando declaraciones que pudieran erosionar la imagen del ejecutivo local. Para el alcalde, el comportamiento de Siverio no es un hecho aislado, sino que guarda paralelismos con episodios anteriores ocurridos en mandatos previos, donde el edil también optó por abandonar pactos de coalición.

La situación adquiere un matiz de mayor complejidad al analizar la fragmentación interna de AUP-Sí se puede. El alcalde ha querido desvincular a la formación política en su conjunto de esta maniobra, al precisar que Yanira Mesa, concejala del mismo grupo, no estaba al tanto de las intenciones de su compañero. Esta distinción busca aislar la responsabilidad política en la figura de Siverio, quien, tras renunciar a su puesto como primer teniente de alcalde, ha decidido aliarse con formaciones que, hasta hace poco, habían solicitado formalmente la destitución de miembros de su propio equipo.

Desde la alcaldía se cuestiona la coherencia de este nuevo bloque opositor, planteando interrogantes sobre los motivos reales que han precipitado la ruptura. Ramos sostiene que las discrepancias internas, habituales en cualquier gobierno de coalición, no justificaban el abandono de la estabilidad municipal, especialmente cuando existían cauces de diálogo abiertos. La crisis, por tanto, no solo supone un cambio en la aritmética del pleno, sino que reabre el debate sobre la cultura de los pactos en la política local canaria y el valor de la palabra dada frente a las estrategias de oportunidad.