
La Laguna impulsa la rehabilitación integral de El Cardonal con una inversión de 25 millones de euros
El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna impulsa la rehabilitación integral de 438 viviendas en El Cardonal con una inversión de 25,09 millones de euros, tras ajustar el presupuesto para garantizar el inicio de las obras antes de 2026.
La ambiciosa transformación urbanística de El Cardonal, en San Cristóbal de La Laguna, encara una etapa decisiva tras el reciente anuncio de la Sociedad Municipal de Viviendas y Servicios (MUVISA), tal y como recoge la documentación oficial del Ayuntamiento. Esta licitación, que busca revitalizar 438 inmuebles repartidos en 49 bloques, representa un esfuerzo financiero sin precedentes en el archipiélago canario, con una dotación económica global que alcanza los 25,09 millones de euros.
El relanzamiento del proyecto responde a una corrección estratégica necesaria tras el fracaso de la convocatoria anterior, declarada desierta en octubre de 2025. Para evitar una parálisis definitiva, el Consistorio ha optado por una revalorización de las partidas presupuestarias, asumiendo un sobrecoste de casi 4 millones de euros para ajustar las cifras a las actuales tensiones inflacionistas del sector de la construcción. Esta decisión eleva la aportación municipal a 12,94 millones de euros, consolidando al Ayuntamiento como el principal financiador de una obra que también se nutre de 10,9 millones procedentes de los fondos europeos Next Generation y un millón adicional aportado por el Cabildo de Tenerife.
El diseño de la licitación, que se divide en cinco lotes para fomentar la competitividad empresarial, pone el foco en la modernización integral de un barrio cuya edificación se remonta a los años sesenta y setenta. Las actuaciones previstas por MUVISA no se limitan a la estética, sino que abordan retos estructurales críticos: la eliminación de amianto, la optimización de la eficiencia energética, la mejora de la accesibilidad y la impermeabilización de las cubiertas. Asimismo, el plan contempla una reordenación de los espacios públicos adyacentes, buscando una regeneración urbana que trascienda el ámbito privado de las viviendas.
Desde una perspectiva social, el modelo de financiación destaca por su carácter redistributivo. La carga económica para los residentes se ha limitado a una aportación colectiva de 173.632 euros, lo que supone apenas un 0,69% del presupuesto total, garantizando además la gratuidad absoluta para aquellas familias que se encuentren en situaciones de vulnerabilidad acreditada.
La viabilidad de esta intervención ha requerido una compleja arquitectura administrativa, coordinada entre el Ministerio de Vivienda, el Gobierno autonómico y las instituciones locales, bajo el amparo de una prórroga excepcional concedida por la Comisión Bilateral del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Con este nuevo marco, el equipo de gobierno local se ha fijado como meta ineludible el inicio de las obras antes de que concluya el año 2026, poniendo fin a la incertidumbre que rodeaba a este enclave, que ya había experimentado intervenciones previas en otros 60 bloques bajo el marco de los programas ARRU.