La Ruta de la Tapa de San Benito impulsa la economía de La Laguna con medio millón de euros en ventas

Recurso: El Día

La decimoctava edición de la Ruta de la Tapa de San Benito en La Laguna ha superado las 125.000 consumiciones en sus primeros quince días, proyectando un impacto económico de medio millón de euros para la hostelería local.

La decimoctava edición de la Ruta de la Tapa de San Benito se ha convertido en un termómetro de la vitalidad económica de La Laguna, logrando cifras que subrayan la relevancia de las estrategias de dinamización comercial en el tejido urbano. Tal y como recoge la información difundida por los organizadores, el evento ha despachado más de 125.000 unidades en sus primeros quince días, proyectando un retorno financiero cercano al medio millón de euros para el sector hostelero local.

Este impacto económico no es un hecho aislado, sino el resultado de una estrategia coordinada entre la Asociación de Empresarios La Laguna Zona Comercial, la Federación de Áreas Urbanas de Canarias y el consistorio municipal. La iniciativa, que aglutina a 47 establecimientos, busca mitigar la estacionalidad propia del verano mediante una oferta competitiva: un maridaje de tapa y bebida fijado en cuatro euros. Este modelo de gestión público-privada es una herramienta habitual en los cascos históricos españoles para fomentar el consumo de proximidad y atraer flujos de visitantes hacia el patrimonio local.

Desde la perspectiva institucional, el balance es positivo. Fran Hernández, en representación del área de Comercio, ha señalado la capacidad de convocatoria de esta cita, mientras que Iván Pérez, al frente de la asociación empresarial, ha vinculado el éxito de la presente edición con el nivel culinario de los participantes. Más allá de las cifras, el evento integra un componente de participación ciudadana digital, permitiendo que los consumidores actúen como jurado a través de una aplicación móvil específica para evaluar las propuestas gastronómicas.

La actividad, que se ha consolidado como un pilar de la agenda estival lagunera, mantendrá su operatividad hasta el próximo 31 de julio. La persistencia de este formato demuestra cómo la gastronomía, cuando se articula bajo una marca común y una gestión profesionalizada, logra transformar el consumo cotidiano en un motor de desarrollo para las áreas comerciales urbanas.