
Controlado vertido en San Andrés por atasco en red de saneamiento
Las autoridades de Santa Cruz de Tenerife controlaron un vertido de aguas residuales en San Andrés, causado por un atasco en la red de saneamiento que afectó el barranco y la costa.
Un incidente de vertidos de aguas residuales en la zona de San Andrés, que alcanzó el barranco y la franja litoral, ha requerido la intervención de las autoridades municipales de Santa Cruz de Tenerife. Según ha trascendido de fuentes del consistorio, la situación, detectada en la tarde de ayer, se atribuye a un atasco en la red de saneamiento provocado por la acumulación de residuos no aptos para el alcantarillado.
Este tipo de obstrucciones, frecuentemente causadas por elementos como toallitas húmedas y grasas, representan un desafío recurrente para las infraestructuras urbanas de saneamiento, generando no solo problemas operativos sino también riesgos medioambientales para los ecosistemas costeros.
La respuesta municipal, coordinada entre el área de Servicios Públicos y la Empresa Mixta de Aguas (Emmasa), fue inmediata. Equipos técnicos se desplegaron para contener la descarga, proceder a la retirada de los materiales acumulados y restablecer la operatividad de la red. Actualmente, la situación se encuentra bajo control y se mantiene una vigilancia activa en la zona afectada.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, ha enfatizado la activación sin demora del protocolo establecido, priorizando la contención del suceso y la salvaguarda de la seguridad y salubridad del entorno natural de San Andrés. En la misma línea, el primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha explicado la celeridad en la respuesta de los equipos para controlar la incidencia, si bien ha advertido que, pese al correcto funcionamiento del sistema, la acumulación de materiales no diseñados para la red puede derivar en colapsos.
Desde el Ayuntamiento se ha insistido en el carácter puntual de este episodio, al tiempo que se ha recordado la relevancia de la colaboración ciudadana para prevenir este tipo de problemas. La Ordenanza reguladora del uso y vertido a la red de alcantarillado prohíbe explícitamente la descarga de compuestos, materiales y residuos que puedan generar obstrucciones o interferir en el transporte de aguas residuales. Entre estos se incluyen grasas, toallitas húmedas, restos de papel, plásticos, aceites lubricantes usados y cualquier sólido con un tamaño superior a 1,5 centímetros. El consistorio ha asegurado que se continuará con el seguimiento técnico y las labores de mantenimiento preventivo en la red, en coordinación con Emmasa.