
La Sala L de Santa Cruz acoge la exposición «Errata. Modus operandi» sobre la estética del error
La Sala L de La Recova en Santa Cruz de Tenerife acoge hasta el 10 de mayo la exposición Errata. Modus operandi, una muestra de los colectivos Tipos en su tinta y Reset Risografik que reivindica la imperfección y el error técnico como elementos fundamentales de la creación artística.
La Sala L de La Recova, gestionada por el Organismo Autónomo de Cultura (OAC) del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, acoge hasta el próximo 10 de mayo la muestra Errata. Modus operandi. Tal y como recoge la información facilitada por la institución, esta propuesta expositiva surge de la colaboración entre los colectivos locales Tipos en su tinta y Reset Risografik, dos entidades que han consolidado su trayectoria en el archipiélago mediante la investigación en el ámbito de la gráfica y la producción artística experimental.
Más allá de la exhibición de piezas, el proyecto plantea una reflexión crítica sobre los paradigmas actuales de la producción visual. En un ecosistema cultural dominado por la inmediatez de los entornos digitales y la búsqueda de una precisión técnica absoluta, la exposición reivindica la naturaleza del fallo como un elemento constitutivo del proceso creativo. Al integrar técnicas como la risografía y la impresión tipográfica, los autores desplazan el foco desde el resultado final hacia la materialidad del soporte, donde el accidente y la desviación técnica dejan de ser errores para convertirse en herramientas de lenguaje.
La relevancia de esta iniciativa radica en la trayectoria de sus impulsores. Tipos en su tinta, fundado en 2013 por Matthias Beck y Lars Petter Amundsen, ha operado durante más de una década como un nodo de divulgación y formación en la capital tinerfeña, vinculando la maquinaria tradicional con la práctica contemporánea. Por su parte, Reset Risografik, proyecto surgido en 2020 en el seno del Grado en Diseño de la Universidad de La Laguna bajo la dirección de Javier Cabrera, representa la transferencia de conocimiento académico hacia la producción profesional. Este taller no solo sirve como espacio de experimentación cromática y de tramas, sino que es un pilar fundamental del Tenerife Creative Camp, evento que anualmente congrega a la comunidad artística en la Facultad de Bellas Artes.
La muestra, por tanto, funciona como un manifiesto sobre la libertad creativa. Al exponer las costuras del diseño —desajustes de registro, variaciones en la saturación de la tinta o irregularidades en la impresión—, los colectivos proponen un cambio de paradigma: la suspensión del control absoluto en favor de una estética que abraza la imperfección como un valor añadido, desafiando las convenciones estandarizadas del diseño gráfico contemporáneo.