
Denuncian graves deficiencias estructurales y falta de seguridad en el centro de salud de Tacoronte
La Asociación de Usuarios y Usuarias de Tacoronte denuncia deficiencias estructurales, falta de alumbrado y problemas de salubridad en el nuevo centro de salud, exigiendo al Ayuntamiento una intervención urgente para garantizar la seguridad de pacientes y personal.
La gestión de las infraestructuras sanitarias en Tacoronte se encuentra bajo el foco tras la denuncia de diversas deficiencias estructurales que afectan tanto a la seguridad de los pacientes como a las condiciones laborales del personal. Tal y como recoge la prensa local, el centro de salud, inaugurado el pasado mes de enero, presenta un estado de mantenimiento que ha motivado las quejas formales de la Asociación de Usuarios y Usuarias ante el consistorio.
El problema más acuciante reside en la ausencia de alumbrado público en el aparcamiento anexo, una zona habilitada hace nueve meses. La reciente modificación horaria ha intensificado la vulnerabilidad de los trabajadores, quienes deben acceder a las instalaciones en condiciones de oscuridad total durante las primeras horas de la tarde. Esta carencia, sumada a la presencia de humedad y la configuración de las rampas de acceso, eleva el riesgo de caídas para los usuarios, especialmente entre la población de mayor edad.
Desde el equipo de gobierno municipal, el concejal responsable de Alumbrado y Saneamiento, Suso Acosta, ha justificado la demora en la iluminación alegando que el proyecto original optó por sistemas fotovoltaicos para optimizar costes y facilitar futuras ampliaciones del centro. Según el edil, el proceso administrativo se ha visto condicionado por la necesidad de obtener informes técnicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), encontrándose actualmente en fase de licitación.
Paralelamente, el edificio arrastra otros problemas de conservación. El toldo plegable destinado a resguardar a los pacientes durante las esperas para analíticas permanece inoperativo desde agosto por riesgo de desprendimiento de sus componentes. Aunque la concejalía de Sanidad comunicó en su momento que la reparación estaba presupuestada para finales de septiembre, la estructura sigue sin ser rehabilitada. A esta situación se añade la preocupación por la salubridad del entorno debido a filtraciones procedentes de una tanquilla séptica, una incidencia que ha sido señalada por la formación política Sí se Puede.
El Ayuntamiento sostiene que, durante el presente mandato, se ha ejecutado la obra del colector de saneamiento para solventar una carencia histórica de una década, por lo que el consistorio ha anunciado una inspección técnica inminente para determinar el origen exacto de los vertidos actuales y proceder a su corrección. La resolución de estos expedientes se ha convertido en una prioridad para los colectivos vecinales, que exigen una intervención inmediata para garantizar la seguridad y la higiene en un servicio público esencial.