Rodríguez de León, campeón de resistencia en la Spartan Race de Tenerife.

Rodríguez de León, campeón de resistencia en la Spartan Race de Tenerife.

Recurso: El Día

Javier Rodríguez de León, atleta canario de OCR, se proclamó campeón de la Sprint Open y obtuvo una plata en la Super Élite de la Spartan Race.

En el mundo de las carreras de obstáculos (OCR), en Canarias ya se sabía que Javier Rodríguez de León (Puerto de la Cruz, 1984) no era un competidor cualquiera. Con mucha experiencia, muy constante y siempre entre los mejores, este fin de semana, en la Spartan Race, demostró que sigue siendo uno de los mejores. Fue una verdadera lección de resistencia por parte de este deportista de Puerto de la Cruz, que dejó el listón muy alto para las OCR en Tenerife. Fueron dos días muy duros, con un tiempo, un terreno y un cansancio que no dieron tregua.

Javier corrió en casa, con el apoyo de su gente y en un recorrido que conoce muy bien. El sábado ya mostró de lo que era capaz, logrando un buen cuarto puesto en la carrera Beast. Y eso que tuvo que enfrentarse a mucho barro, una caída en un obstáculo y un fuerte golpe con una cadena que le dejó cuatro puntos en la cara. Pero el domingo fue su día. A las nueve de la mañana consiguió la plata en la Super Élite (10 kilómetros) y, solo unas horas más tarde, a la una de la tarde, se proclamó campeón de la Sprint Open de 5 kilómetros.

Participar a menudo en carreras de obstáculos exige llevar el cuerpo al límite y, casi siempre, un gran desgaste físico. Según el atleta, las rodillas, los hombros y, por supuesto, las manos son las partes del cuerpo que más sufren. Aun así, subraya que es un deporte donde se trabaja "toda la musculatura".

¿Cómo se aguantan tres carreras tan exigentes en poco más de 24 horas? La clave está en la disciplina, la concentración y una gestión del tiempo muy precisa. Rodríguez de León sigue una rutina semanal de entrenamientos de una hora de lunes a viernes, sin excesos ni sesiones desmedidas. Para él, la alimentación es fundamental. Come de forma saludable (sin caer en extremos), pero no deja nada al azar cuando compite. «Es el combustible», explica, «hay que saber qué comer antes de una carrera para que el cuerpo lo asimile bien».

Pero el verdadero secreto que lo mantiene en la élite no se mide en kilómetros ni en calorías. Es algo clave que diferencia a los buenos de los extraordinarios: el control mental. «La mente es clave en cualquier deporte, y en este también es fundamental», destaca. El deportista de Puerto de la Cruz usa la visualización para no rendirse ante el cansancio físico o el caos que pueden generar tantos obstáculos seguidos. «Suelo verme entrando en la meta, me visualizo terminando la carrera, y eso me ayuda mucho. También me vienen a la mente momentos rápidos, como imágenes de mi familia esperándome, y con eso juego bastante en mi cabeza», confiesa.

No se puede evitar hablar del coste económico cuando se analiza una carrera de obstáculos. Aunque este deporte está en auge, su profesionalización avanza despacio. En la mayoría de los casos, son los propios atletas quienes asumen casi todos los gastos.

Rodríguez de León lo dice claramente. Reconoce que participa menos en carreras fuera de Canarias porque «el coste es altísimo». Un ejemplo es su participación en el Mundial de la Spartan Ultra del año pasado, en Morzine. Allí, «solo la inscripción costó 500 euros», sin contar vuelos, alojamiento o la suplementación especial, que son cosas esenciales para pruebas tan exigentes. Esto lo dice todo.

Según el deportista, el problema principal es que no hay una federación que organice, apoye y financie este deporte. Pero su situación no es un caso aislado. Cientos de atletas en España viven lo mismo, manteniendo su pasión con sacrificios y dinero de su propio bolsillo.

La propia Spartan Race –la empresa de Boston, Massachusetts, que organizó la carrera este fin de semana en la Isla– muestra la doble cara del deporte moderno. Rodríguez de León no esconde el lado comercial del evento: «es un evento deportivo, pero también es un negocio deportivo». Y añade: «Es una carrera que me encanta, pero es verdad que detrás hay mucho merchandising. Ves las medallas, lo organizan muy bien, es un buen negocio. Pero también es cierto que el dinero que se necesita para alguien que solo quiera hacer una carrera de obstáculos es bastante alto».