Un desprendimiento de rocas obliga a restringir el tráfico en la carretera TF-121 en Anaga

Un desprendimiento de rocas obliga a restringir el tráfico en la carretera TF-121 en Anaga

Recurso: El Día

Un desprendimiento de rocas en la carretera TF-121 ha obligado a restringir el tráfico en un carril a la altura de Igueste de San Andrés, donde los equipos de emergencia y conservación trabajan para limpiar la vía y evaluar la seguridad del talud.

La orografía del macizo de Anaga vuelve a poner a prueba la red viaria insular tras el desprendimiento de rocas ocurrido este jueves en la TF-121, un incidente que ha obligado a restringir la movilidad en las inmediaciones de Igueste de San Andrés. Según los datos facilitados por los servicios de emergencia, la caída de material sobre la calzada ha forzado la inhabilitación de uno de los carriles a la salida del núcleo poblacional, una medida preventiva necesaria para salvaguardar la integridad de los usuarios de esta vía.

La gestión de la incidencia se encuentra actualmente bajo la supervisión de una dotación de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, cuyos efectivos permanecen en el punto kilométrico afectado para regular el tráfico y asegurar que el tránsito se realice bajo condiciones de seguridad. Paralelamente, el Cabildo de Tenerife ha activado a sus brigadas de Conservación de Carreteras, que se desplazarán al lugar para proceder a la retirada de los escombros y evaluar la estabilidad del talud.

Este suceso pone de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras en zonas de alta pendiente, donde la meteorología y la erosión natural condicionan constantemente el mantenimiento de las comunicaciones terrestres. La zona de Anaga, caracterizada por su compleja geología, requiere de una vigilancia técnica rigurosa para prevenir riesgos mayores. Mientras los operarios insulares ejecutan las labores de limpieza y saneamiento, las autoridades competentes instan a los conductores a mantener una atención constante a la señalización provisional y a seguir estrictamente las instrucciones de los agentes desplegados en la zona, evitando así cualquier riesgo derivado de la estrechez temporal de la calzada.