La siniestralidad vial en Canarias dispara la alerta ante el alto riesgo para los motoristas

La siniestralidad vial en Canarias dispara la alerta ante el alto riesgo para los motoristas

Recurso: El Día

La alta siniestralidad en las carreteras de Tenerife, especialmente en la TF-21, reabre el debate sobre la seguridad vial en Canarias tras una jornada con múltiples accidentes que elevan el balance regional a 23 fallecidos y 384 heridos en lo que va de año.

La siniestralidad en las carreteras canarias vuelve a situarse en el centro del debate sobre la seguridad vial tras una jornada marcada por diversos incidentes, entre los que destaca un nuevo percance en la TF-21, una vía que, según informes de la Dirección General de Tráfico (DGT), se consolida como uno de los trazados con mayor índice de riesgo para los usuarios de motocicletas en el territorio nacional. Tal y como recogen las crónicas locales, un joven de 25 años resultó herido de carácter moderado tras sufrir una caída en el punto kilométrico 26 de esta carretera, que conecta La Orotava con el Parque Nacional del Teide.

La peligrosidad de esta ruta no es un fenómeno aislado, sino que responde a una configuración geográfica y técnica que la DGT ha identificado mediante la catalogación de múltiples puntos críticos. En concreto, la administración estatal señala tramos específicos de alta siniestralidad en las inmediaciones de la Hacienda Perdida, el Mirador de Mataznos y las proximidades de la antigua planta de aguas Pinalito. Esta problemática se extiende a otras arterias insulares como la TF-28 y la TF-82, reafirmando la posición de Tenerife como el territorio con mayor exposición al riesgo para el colectivo motorista en España, al concentrar 18 tramos de especial vigilancia por su recurrencia en accidentes.

Más allá de la casuística en las vías de montaña, la jornada de ayer también registró un suceso de mayor complejidad en Santa Úrsula. Un choque entre dos turismos en la calle Fuente Ravelo derivó en la caída de uno de los vehículos por un desnivel, resultando tres jóvenes heridos. La intervención de los servicios de emergencia, incluyendo el Servicio de Urgencias Canario (SUC), bomberos y Protección Civil, permitió el traslado de los afectados a centros hospitalarios, donde se valoró su estado, siendo uno de ellos de carácter moderado y los otros dos leves.

El balance de estos eventos se integra en una estadística regional preocupante. De acuerdo con los datos provisionales de la Asociación Internacional de Profesionales para la Seguridad Vial (AIPSEV), el archipiélago contabiliza en lo que va de año 23 fallecimientos y 384 heridos. La vulnerabilidad de los usuarios es una constante en estos registros: más del 50% de las víctimas mortales corresponden a motoristas, ciclistas y peatones.

El desglose por islas sitúa a Tenerife a la cabeza con 12 decesos, seguida por Gran Canaria con 9, mientras que Fuerteventura y La Gomera registran un fallecido cada una. La tipología de los heridos refleja la diversidad de los riesgos, con 68 motoristas, 37 atropellos y 14 ciclistas afectados, cifras que se nutren de la información facilitada por el 112 Canarias, la DGT y los cuerpos policiales locales, y que subrayan la necesidad de una revisión profunda de las políticas de prevención en el entorno vial canario.