Ricardinho alerta sobre la falta de formación técnica y el estancamiento del fútbol sala en su visita a Tenerife

Ricardinho alerta sobre la falta de formación técnica y el estancamiento del fútbol sala en su visita a Tenerife

Recurso: El Día

Ricardinho clausuró un campus en Tenerife analizando los desafíos estructurales del fútbol sala, desde la carencia técnica en la formación base hasta las dificultades para lograr su inclusión en el programa olímpico.

La figura de Ricardinho, referente indiscutible del fútbol sala a nivel global, ha vuelto a situarse en el foco mediático tras su reciente estancia en Tenerife, donde ha clausurado un campus de formación técnica. Tal y como recoge la información publicada tras su paso por el pabellón Quico Cabrera, el exjugador portugués ha aprovechado esta iniciativa para realizar un diagnóstico crítico sobre el estado actual de la disciplina y los desafíos que afronta su profesionalización.

El análisis del luso trasciende la mera anécdota deportiva para poner el acento en una carencia estructural: la falta de una base técnica sólida en las categorías inferiores. Según su valoración, aunque existe un talento natural evidente en los jóvenes, los clubes están fallando en la consolidación de conceptos fundamentales, priorizando en ocasiones una táctica rígida que, a su juicio, está lastrando la creatividad individual. Ricardinho advierte que el fútbol sala contemporáneo ha derivado hacia un modelo excesivamente dependiente del juego con el portero, una tendencia que, bajo su perspectiva, simplifica en exceso la toma de decisiones y limita la capacidad de resolución autónoma del jugador ante situaciones de presión.

Más allá de la técnica, el deportista ha reflexionado sobre la dimensión pedagógica del deporte. En su discurso, el fútbol sala actúa como una herramienta de transmisión de valores —disciplina, resiliencia y trabajo en equipo— que resultan extrapolables a cualquier ámbito profesional, independientemente de si el menor logra alcanzar la élite, un objetivo que, como él mismo reconoce, es estadísticamente complejo incluso para los talentos más destacados.

La estancia en las islas también ha servido para poner sobre la mesa la asignatura pendiente del fútbol sala: su ausencia en el programa olímpico. Ricardinho ha confirmado que, pese a las gestiones realizadas ante organismos como la UEFA, el camino para lograr la oficialidad en los Juegos Olímpicos sigue siendo arduo. Los requisitos exigidos por el Comité Olímpico Internacional, que incluyen una implantación global equilibrada y la existencia de ligas profesionales consolidadas en ambas categorías, representan un obstáculo que el sector aún no ha logrado superar.

Finalmente, el exjugador ha subrayado que su labor actual se centra en la promoción de la disciplina y en la captación de nuevos practicantes, intentando convencer a jóvenes deportistas de otras modalidades de las bondades del 40x20. Su mensaje es claro: el éxito no depende exclusivamente de una genialidad innata, sino de un proceso de mejora continua que, en el contexto actual de las islas, se ve dificultado por la excesiva fragmentación de los clubes y la dispersión de los recursos humanos.