Ricardo Reyes, nuevo subcomisario jefe, crea unidades y refuerza operativos.

Ricardo Reyes, nuevo subcomisario jefe, crea unidades y refuerza operativos.

Recurso: El Día

Ricardo Reyes Rodríguez, subcomisario jefe desde el 8 de octubre con casi tres décadas de experiencia, ha impulsado nuevas unidades y operativos conjuntos con la Policía Nacional para combatir delitos y la venta ambulante en las calles.

El pasado 8 de octubre, Ricardo Reyes Rodríguez asumió su cargo como subcomisario jefe. Conoce este cuerpo policial desde hace casi tres décadas, habiendo empezado "desde abajo". Su llegada ya está dando frutos, con la creación de nuevas unidades y operativos conjuntos con la Policía Nacional para combatir delitos e infracciones en la calle.

Entré en 1995. Llevo más de 29 años en esto.

Vengo del sector de la seguridad privada. Trabajé seis años como vigilante jurado y ya entonces me apasionaba el mundo de la seguridad.

Fue bastante duro estudiar y trabajar al mismo tiempo. Me presenté a las oposiciones para policía interino y, durante los 15 días que duraron las pruebas, seguía trabajando. La preparación me llevó más de tres años.

He pasado por casi todas. Estuve en las patrullas, la Policía Comunitaria, la Unidad de Atención Familiar, el Grupo Operativo de Seguridad Ciudadana (GOSC), el equipo de control de estupefacientes, la protección de autoridades, el servicio de Playas y ahora, en la Jefatura.

Quizá el Grupo Operativo de Seguridad Ciudadana, donde pasé casi seis años. Abordábamos todo tipo de problemas y fue una experiencia muy enriquecedora.

Es difícil encontrar las palabras exactas. Siento un gran orgullo de poder desempeñar una labor de servicio público y de velar por la seguridad de los ciudadanos.

El valor más importante es el servicio al ciudadano; que pensemos menos en nosotros y más en la población.

Haber empezado desde abajo y conocer la calle aporta muchísimo, porque luego permite comprender y mejorar el trabajo de oficina, planificar mejor los operativos o entender los problemas de los vecinos.

Gracias a la buena sintonía con la concejal de seguridad, a su implicación y a la del alcalde, hemos podido poner en marcha dos unidades nuevas. La primera es la de Medio Ambiente, con cuatro agentes dedicados toda la semana, y la Unidad de Playas. En la costa, especialmente con la venta ambulante, se necesita un servicio específico, dado el gran número de personas que realizan esta actividad irregular. Es un problema importante y trabajamos en ello junto a la Policía Nacional.

Hemos tenido actuaciones destacadas. En varios operativos hemos intervenido casi 3.000 artículos, con dos detenidos y nueve investigados por delitos contra la propiedad industrial, relacionados con la venta de productos falsificados.

Recibimos quejas de los comerciantes, porque cada vez hay más gente dedicada a la venta ambulante. A esta labor dedicamos más agentes y más horas. Dicha actividad no pasa de ser una infracción administrativa, salvo que, en algunos casos, se pueda demostrar que venden mercancía falsificada, pero eso ya es competencia de la Justicia. Nosotros estamos ampliando nuestra presencia y los operativos para intentar evitar este fenómeno.

Todos los días hay algún servicio. Pero operativos grandes con la Policía Nacional realizamos dos a la semana. Tenemos dos grupos con 14 agentes en total y la intención es aumentar los efectivos con las nuevas promociones de policías que se incorporen próximamente.

La concejal de Seguridad nos ha marcado una serie de objetivos que para nosotros son muy importantes. Estos objetivos se basan también en nuestra experiencia y conocimiento del terreno y de los problemas que debemos resolver. En ese sentido, sabemos que se trabaja para seguir aumentando la plantilla de policías con el fin de llegar a más servicios. A veces, incluso con la ayuda de la Guardia Civil y la Policía Nacional, no se llega a todo. Con más personal se pueden potenciar más grupos especiales. La especialización de los agentes es muy importante y es el camino a seguir.

Si tuviéramos una plantilla más amplia, nos gustaría recuperar el Grupo Operativo de Seguridad Ciudadana para poder atender servicios a los que ahora no llegamos. Necesitamos que la Ley nos permita incorporar a más personal en cada convocatoria.

Somos 125 policías. Nuestra intención es cubrir el ratio idóneo para el municipio. Queremos llegar a 169 en el futuro, según un estudio que se ha realizado y que tiene en cuenta la delincuencia, los habitantes, los grupos especiales o la cifra de turistas. Pero, dado que los agentes se pueden jubilar a los 60 años, es muy difícil alcanzar esa cifra, ya que, igual que entra un agente, se retira otro. Si llegamos a 150 estaremos muy satisfechos.

El objetivo que nos hemos marcado junto a los responsables políticos es que en dos años se incorporen 20 agentes más, que es lo que permite la Ley. Desde 2023 han entrado casi 30.

Es muy importante. De hecho, la prevención que se hace en el consumo de drogas, las charlas y las acciones informativas en institutos o los servicios en las plazas para evitar el tráfico a pequeña escala son un ejemplo. Y después, la colaboración con la Guardia Civil y la Policía Nacional es excelente, con intervenciones como el cierre de clubes cannábicos.

El más importante es la educación de la población, tener la capacidad de transmitir los valores y que los ciudadanos asuman los mensajes. Por ejemplo, destaco la colaboración de los vecinos durante la borrasca Claudia, donde apenas había personas circulando en sus coches.

Este problema no es nuevo, siempre hemos estado pendientes y así seguiremos. No tenemos datos objetivos en un sentido ni en otro, pero sí es bueno pedir a la ciudadanía que avise y que tome medidas de autoprotección para, entre todos, evitar estas situaciones no deseadas. Pero la ciudadanía no debe alarmarse de manera innecesaria.

Las competencias en esa materia son de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Nosotros colaboramos, en lo que podemos, con dichos cuerpos, que necesitan incrementar sus plantillas. Estos delitos menores causan un gran daño al sector turístico. Y también hay que valorar el papel de la Justicia y las leyes con este tipo de delincuencia. Debe haber una combinación entre seguridad y Justicia para que esto funcione mejor.