Repiten un juicio por agresión sexual en Tenerife tras anularse la absolución por deficiencias en la valoración de pruebas

Repiten un juicio por agresión sexual en Tenerife tras anularse la absolución por deficiencias en la valoración de pruebas

Recurso: El Día

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife repite el juicio por una presunta agresión sexual en Adeje tras la anulación de una sentencia absolutoria por deficiencias en la valoración de las pruebas.

La repetición de este proceso judicial en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, tal y como ha trascendido a través de las informaciones publicadas recientemente, pone de relieve la complejidad de los delitos contra la libertad sexual cuando la valoración de la prueba se ve cuestionada por las instancias superiores. El Tribunal Supremo y el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) han forzado este nuevo juicio al detectar deficiencias en el análisis de los indicios, subrayando la necesidad de un escrutinio más riguroso sobre la existencia de consentimiento y la interpretación de los informes periciales.

El caso, que se remonta a abril de 2020 en Adeje, enfrenta dos relatos antagónicos. Por un lado, el procesado —quien cumple condena por otros delitos— sostiene que el encuentro fue consentido y mediado por una transacción económica. Por otro, la acusación particular y el Ministerio Fiscal, que solicita seis años de cárcel y una indemnización de 15.000 euros para los herederos de la mujer, fallecida por causas ajenas al suceso, defienden que se trató de una agresión forzada tras un seguimiento no deseado.

La anulación de la sentencia absolutoria previa responde, fundamentalmente, a una crítica de los tribunales superiores sobre cómo se ponderaron elementos clave: desde el estado de shock en el que los agentes hallaron a la víctima, hasta la posible relación entre las lesiones físicas detectadas y la violencia ejercida. El TSJC ha señalado que la Audiencia Provincial no profundizó lo suficiente en la posibilidad de que, aun existiendo un acercamiento inicial, este pudiera haber derivado en una agresión, además de advertir sobre las inconsistencias en el testimonio del acusado, quien incurrió en contradicciones sobre el uso de métodos anticonceptivos, el consumo de alcohol y su capacidad económica.

La prueba biológica y las contusiones halladas en la víctima, cuya interpretación ha sido objeto de debate técnico, se suman a los testimonios contradictorios sobre el grado de familiaridad entre ambos. Mientras que algunas declaraciones sugieren una interacción previa en un supermercado y en el transporte público, la naturaleza de dicho vínculo sigue siendo el eje central de la disputa jurídica. Con la vista oral retomándose bajo la supervisión de un nuevo jurado, el proceso se encamina ahora hacia la fase de conclusiones, donde se dirimirá si los indicios presentados son suficientes para desvirtuar la presunción de inocencia del acusado ante un tribunal que ha recibido instrucciones precisas de corregir los errores de valoración que invalidaron el primer veredicto.