El derrumbe de un muro en Valleseco causa daños materiales en siete vehículos

El derrumbe de un muro en Valleseco causa daños materiales en siete vehículos

Recurso: El Día

El desprendimiento de un muro de contención en Valleseco, Santa Cruz de Tenerife, ha causado daños materiales en siete vehículos sin dejar heridos, activando los protocolos de seguridad del Ayuntamiento para evaluar la estabilidad del terreno.

Tal y como recoge la información publicada por el diario El Día, un desprendimiento de un muro de contención en el enclave de Naranjo Agrio, en la zona alta de Valleseco (Santa Cruz de Tenerife), ha provocado daños materiales de consideración en siete vehículos. El suceso, ocurrido en las inmediaciones del caserío Casa Amarilla poco después de las 17:00 horas, desencadenó un efecto dominó al precipitarse tres turismos desde una cota superior sobre otros cuatro estacionados en un nivel inferior.

El incidente ha puesto de relieve la complejidad administrativa de ciertas infraestructuras en el municipio. Aunque el terreno carece de una titularidad privada claramente definida, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife reconoce la vía como una servidumbre de paso que forma parte del inventario municipal de mantenimiento, contando con servicios básicos como el alcantarillado. Esta ambigüedad jurídica no ha impedido que el consistorio, bajo la supervisión del alcalde José Manuel Bermúdez y el concejal de Obras Públicas, Javier Rivero, haya activado los protocolos de emergencia. La intervención de los servicios de extinción de incendios y las fuerzas de seguridad ha sido fundamental para asegurar el perímetro y evaluar la estabilidad del talud, una zona que recientemente ha sido objeto de una inversión municipal de veinte millones de euros destinada a labores de saneamiento.

Para los residentes del caserío —un asentamiento histórico con más de medio siglo de antigüedad que alberga a una decena de personas—, el suceso ha sido motivo de una notable zozobra. Testimonios de los vecinos, como el de Ezever Suigui Guardia o el de Rodolfo Machín, residente en la zona desde hace dos décadas, subrayan la incertidumbre generada por la pérdida o el daño de sus vehículos, herramientas esenciales para la movilidad en esta parte alta de la capital tinerfeña. No obstante, el balance final ha sido recibido con alivio por la comunidad, al confirmarse que el derrumbe no ha causado daños personales, limitándose exclusivamente a las pérdidas materiales en el parque móvil afectado. La prioridad de las autoridades municipales se centra ahora en la resolución técnica de la incidencia y en garantizar la seguridad estructural del terreno ante futuras eventualidades.