Restaurante Basilio: el referente de la cocina tradicional canaria en La Matanza de Acentejo

Restaurante Basilio: el referente de la cocina tradicional canaria en La Matanza de Acentejo

Recurso: El Día

El Restaurante Basilio, ubicado en La Matanza de Acentejo, se ha consolidado como un referente de la cocina tradicional canaria gracias a su apuesta por recetas históricas, carnes a la brasa y productos locales con vistas al Teide.

La gastronomía del norte de Tenerife ha consolidado en el Restaurante Basilio, ubicado en La Matanza de Acentejo, un referente de la cocina de raíz insular. Tal y como recoge la información difundida recientemente sobre este establecimiento, el local ha logrado posicionarse como un punto de interés tanto por su propuesta culinaria como por su enclave geográfico, que permite a los comensales divisar el Teide durante su estancia.

El modelo de negocio de este establecimiento, situado en la calle Obispo Pérez Cáceres, 75, se articula sobre la recuperación de recetas históricas del archipiélago. Su oferta se estructura en una progresión que comienza con entrantes de corte popular, tales como el escaldón, las garbanzas, diversas variedades de quesos locales y preparaciones que integran el almogrote. A estos se suman platos de identidad regional, entre los que destacan la carne fiesta y la carne de cabra, elementos que subrayan el compromiso del local con el recetario tradicional canario.

Más allá de los guisos, el eje central de su cocina reside en el tratamiento de las proteínas a la brasa. La carta incluye una selección de cortes vacunos y avícolas —como el chuletón, el lomo alto, el entrecot o el pollo—, diseñados bajo una lógica de consumo compartido. Esta oferta se complementa con pescados de la zona, como el cherne o el bacalao, y una repostería artesanal que pone el foco en elaboraciones endémicas como el quesillo, el polvito uruguayo y la mousse de gofio.

El éxito de este modelo, que cuenta con una valoración de 4,4 estrellas en las plataformas de reseñas digitales, refleja una tendencia creciente en el sector de la restauración tinerfeña: la puesta en valor de la cocina de proximidad como motor de atracción turística y local. En cuanto a su operativa, el restaurante ajusta sus horarios según la jornada: mientras que los lunes y domingos el servicio se limita a la franja de almuerzos, de 13:00 a 17:00 horas, el resto de la semana extiende su actividad hasta las 23:00 horas, facilitando así el acceso a una clientela que busca una experiencia gastronómica vinculada al paisaje y a la tradición culinaria de la isla.