
Fallece Wolfredo Wildpret de la Torre, referente de la botánica y la conservación en Canarias
Fallece a los 91 años Wolfredo Wildpret de la Torre, eminente botánico y figura clave en la conservación de la biodiversidad y el ecologismo en Canarias.
La comunidad científica española pierde a una de sus figuras más determinantes en el ámbito de la botánica con el fallecimiento de Wolfredo Wildpret de la Torre, una noticia que ha sido confirmada este viernes y que deja un vacío profundo en la academia y el activismo medioambiental. Tal y como recogen las informaciones difundidas sobre su deceso, su trayectoria no solo definió el estudio de la biodiversidad en el archipiélago canario, sino que sentó las bases metodológicas para la conservación de sus ecosistemas.
Nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1933, Wildpret de la Torre desarrolló una carrera académica marcada por la excelencia desde su formación en la Universidad Complutense de Madrid, donde obtuvo el Premio Extraordinario de Licenciatura. Su vinculación con la Universidad de La Laguna (ULL) fue el eje vertebrador de su vida profesional; allí, tras su regreso a la isla en 1960, impulsó la creación de la sección de Ciencias Biológicas y consolidó una escuela de pensamiento fitosociológico que ha formado a generaciones de expertos. Durante 36 años, hasta su jubilación en 2003, su labor docente e investigadora fue constante, culminando en su nombramiento como profesor emérito.
El impacto de su trabajo trasciende las aulas. Su firma está presente en la delimitación técnica de gran parte de los espacios naturales protegidos de las islas, un legado que se apoya en más de 200 publicaciones científicas y la dirección de una veintena de tesis doctorales. Este rigor investigador fue reconocido internacionalmente, destacando su Doctorado Honoris Causa por la Universidad Leibniz de Hannover, el Premio Canarias en Investigación e Innovación (2011) y el galardón Reinhold Tüxen (2018), otorgado por la Asociación Alemana de Geobotánica.
Más allá de su faceta académica, Wildpret de la Torre fue un actor clave en la sociedad civil. Su compromiso con la preservación del entorno le llevó a ser socio fundador y primer presidente de la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN), una organización que marcó un hito en el ecologismo insular. Su capacidad de influencia se extendió a órganos de gestión y asesoramiento, como el Patronato del Parque Nacional del Teide, el Consejo Asesor del Jardín Canario "Viera y Clavijo" y la Fundación César Manrique.
Su perfil intelectual fue notablemente polifacético. Fue miembro de instituciones de prestigio como el Museo Canario, el Colegio Oficial de Biólogos y la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife. Asimismo, su labor fue reconocida por diversas academias, ostentando la condición de Académico de Número tanto en la Real Academia de Medicina de Santa Cruz de Tenerife como en la Academia Canaria de la Lengua, además de ser académico fundador de la Academia Canaria de Ciencias. Su fallecimiento cierra un capítulo fundamental en la historia de la ciencia botánica en España, dejando un legado que combina la investigación taxonómica de vanguardia con una defensa activa y constante del patrimonio natural.