
Fallece Cees Nooteboom a los 92 años, pilar de las letras europeas.
Ayer falleció a los 92 años el escritor neerlandés Cees Nooteboom, figura clave de las letras europeas de posguerra y con una profunda conexión con España.
El fallecimiento de Cees Nooteboom, ocurrido ayer a los 92 años según ha comunicado su editorial, De Bezige Bij, representa una pérdida significativa para las letras europeas de posguerra. El escritor neerlandés, nacido en La Haya en 1933, se consolidó como una voz esencial en el panorama literario del continente, reconocido por una producción que abarcó novela, poesía, ensayo y literatura de viajes, y que exploró con recurrencia la memoria, la identidad y el transcurso del tiempo, siempre bajo la sombra de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias.
La experiencia personal de Nooteboom, marcada por la muerte de su padre en un bombardeo en La Haya en 1945, al final del conflicto bélico, dejó una impronta indeleble en su obra. Su trayectoria literaria se inició en 1955 con la novela Felipe y los otros, que le valió el Premio Anne Frank en 1957. Sin embargo, fue Rituales, publicada en 1980, la que le granjeó el reconocimiento internacional, siendo traducida a más de una decena de idiomas y adaptada al cine. Posteriormente, La historia siguiente (1991) afianzó su prestigio, especialmente en Alemania, donde se convirtió en un éxito de ventas.
La conexión de Nooteboom con España fue profunda y duradera, extendiéndose a lo largo de más de seis décadas. Desde los años sesenta, el autor estableció su residencia durante largas temporadas en Menorca, donde poseía una vivienda y gestó una parte considerable de su producción. España no solo fue un refugio, sino también una fuente de inspiración, como evidenció en El desvío a Santiago (1992), un aclamado libro de viajes surgido de sus recorridos por el Camino de Santiago. Su vínculo con el país se materializó también en el Premio Grupo Compostela, que recibió en el año 2000, otorgado por una red de universidades y la Xunta de Galicia.
A lo largo de su carrera, Nooteboom fue objeto de múltiples distinciones en su país natal, así como en Francia, Alemania, Chile y España. Entre los galardones más destacados se encuentran el Premio P.C. Hooft en 2004, considerado el reconocimiento literario más importante de Países Bajos, y el Premio Formentor de las Letras en 2020, que honró el conjunto de su vasta y singular trayectoria.