
El Reggae Can Festival estrena formato de aforo restringido en su duodécima edición en Punta del Hidalgo
La duodécima edición del Reggae Can Festival se celebrará los días 7 y 8 de agosto en Punta del Hidalgo bajo un nuevo formato de aforo restringido y recinto cerrado, priorizando la sostenibilidad y la calidad de la experiencia artística.
La duodécima edición del Reggae Can Festival, según ha trascendido recientemente, marcará un punto de inflexión en su trayectoria al adoptar un formato de recinto cerrado y aforo restringido. Esta modificación operativa, que tendrá lugar los días 7 y 8 de agosto en Punta del Hidalgo (La Laguna), responde a una estrategia de gestión orientada a optimizar la seguridad y la proximidad entre los asistentes y la propuesta artística, alejándose de los modelos de masificación habituales en eventos al aire libre de esta naturaleza.
Bajo la premisa "Cuidando el Nido", la organización articula un discurso que trasciende la mera programación musical para integrar políticas de sostenibilidad territorial y apoyo directo al tejido creativo del archipiélago. Este enfoque, que combina la oferta de conciertos con talleres, gastronomía y espacios de convivencia, cuenta con el respaldo institucional del Gobierno de Canarias —a través de Promotur y el Instituto Canario de Desarrollo Cultural—, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Laguna, entidades que financian y colaboran en la logística del evento.
El cartel de este año destaca por su carácter internacional y su vinculación con la escena local. La programación incluye nombres de relevancia global como el británico General Levy y la artista francocaboverdiana Mo’Kalamity, junto a la banda española Green Valley. La representación regional y local, eje fundamental de la identidad del festival, contará con la participación de Dactah Chando, Isa Izquierdo y su banda, y la artista jamaicana afincada en las islas, Summer. La propuesta sonora se completará con las intervenciones de los selectores Javadub, Warrior E y Unruly Youth.
Este cambio de modelo hacia un espacio acotado no solo busca mejorar la experiencia del usuario, sino que también subraya la profesionalización de los festivales de pequeño y mediano formato en Canarias. Al priorizar la calidad del entorno y el respeto por el espacio público, el Reggae Can Festival intenta consolidar un estándar de gestión cultural que equilibra la viabilidad económica con la responsabilidad social y ambiental, un desafío recurrente en la organización de eventos en entornos costeros de alta fragilidad ecológica.