
El Real Unión asciende a Primera Federación y hace historia para el fútbol femenino canario
El Real Unión asciende a Primera Federación tras una temporada histórica, garantizando por primera vez una doble representación canaria en la categoría de plata del fútbol femenino nacional.
El fútbol femenino canario vivirá un hito histórico la próxima campaña al contar con doble representación en la Primera Federación. Tal y como recoge la información publicada recientemente, el Real Unión ha certificado su ascenso a la categoría de plata del fútbol nacional tras una temporada de dominio absoluto en el Grupo 2 de Segunda RFEF, un logro que se suma a la presencia del Tenerife B en la misma división.
El desenlace del campeonato se produjo en el campo de La Salud, donde el conjunto dirigido por Robert Hernández selló su ascenso con una contundente victoria por 9-2 frente al Futbolellas. Este resultado permitió al equipo capitalino finalizar el curso en lo más alto de la clasificación, superando en tres puntos al Ona San Adriá, segundo clasificado y obligado ahora a disputar la fase de promoción. La trayectoria del Real Unión ha sido notable, con un balance final de 18 victorias, seis empates y solo dos derrotas, consolidando un bloque que ha mantenido una racha de imbatibilidad durante las últimas 17 jornadas del calendario.
El éxito del club es el resultado de una progresión sostenida en el tiempo. Tras finalizar en cuarta posición en la temporada 2023/2024 y escalar hasta el tercer puesto en el ejercicio siguiente, el equipo ha logrado finalmente el salto de categoría tras alcanzar el liderato en el mes de febrero y mantener una regularidad que sus competidores no pudieron replicar.
En el plano individual, la figura de la delantera Gara ha sido determinante. La jugadora, que se incorporó al club el pasado verano, ha cerrado el curso como máxima artillera de la competición con 17 goles, seis de los cuales fueron anotados en el encuentro decisivo frente al Futbolellas. Su aportación, sumada a la de compañeras como Benchara, Nerea Sánchez o María Ramos, ha sido clave para un sistema ofensivo que ha demostrado una eficacia superior a la media de la categoría.
Este ascenso no solo premia la estabilidad institucional del Real Unión, sino que refuerza la posición de las Islas Canarias en el mapa del fútbol femenino nacional. La gestión de Robert Hernández, basada en la continuidad de un grupo de trabajo que ha sabido gestionar la presión de una competición exigente, ha permitido que el proyecto culmine con el objetivo de alcanzar la Primera Federación, un escenario donde el club buscará ahora consolidar su propuesta deportiva.