Rafael-José Díaz compila su narrativa breve de una década en "Ojos que ven abismos"

Rafael-José Díaz compila su narrativa breve de una década en "Ojos que ven abismos"

Recurso: Diario de Avisos

La editorial Mercurio publica Ojos que ven abismos, una antología que reúne la producción narrativa breve de Rafael-José Díaz escrita entre 2010 y 2019, incluyendo textos inéditos y obras previas del autor tinerfeño.

La reciente aparición de Ojos que ven abismos, editado por Mercurio, supone un hito en la trayectoria de Rafael-José Díaz, al consolidar bajo un mismo sello la totalidad de su producción narrativa breve generada entre 2010 y 2019. Tal y como recoge la información difundida sobre este lanzamiento, el volumen compila 97 piezas que desafían las convenciones del relato tradicional, aproximándose a una estética donde la prosa se impregna de una sensibilidad lírica característica del autor tinerfeño.

Este compendio de 500 páginas no solo funciona como una antología, sino como un mapa cartográfico de una década marcada por el desplazamiento geográfico del escritor: un periodo que comenzó en Madrid y concluyó con su retorno a las Islas Canarias en 2015. La estructura del libro integra dos obras previas de circulación restringida —El letargo y De un modo enigmático— junto a una sección inédita titulada Cuando llegaron los cadáveres, que completa el ciclo narrativo del autor en este lapso temporal.

La relevancia de esta publicación radica en la coherencia de una voz que ha hecho de la exploración de los límites su principal motor creativo. Díaz, cuya trayectoria incluye una prolífica labor como poeta —con títulos recientes como Las pertenencias (2025) o La montaña de barro (2023)—, así como ensayista y memorialista, entiende la escritura como un mecanismo de ruptura frente a la linealidad. En sus reflexiones sobre el oficio, el autor ha definido su narrativa como una herramienta capaz de diseccionar la realidad cotidiana para extraer visiones insólitas, evitando siempre la complacencia de las formas narrativas estandarizadas.

Con este lanzamiento, el lector tiene acceso a un corpus que permite observar la evolución de un autor que, desde la publicación de su antología poética La crepitación en 2012, ha mantenido una constante indagación en la palabra. La obra, al reunir textos dispersos y añadir material nuevo, se erige como un testimonio fundamental para comprender la arquitectura literaria de Díaz, un creador que, lejos de acomodarse en un género, utiliza la prosa como un espacio de tránsito donde la continuidad se fragmenta en favor de una búsqueda incesante de nuevas perspectivas.