
Quirónsalud Tenerife impulsa la cardiología intervencionista y la mínima invasión en Canarias
El Hospital Quirónsalud Tenerife consolida su especialización en cardiología mediante técnicas de mínima invasión y tecnología avanzada para optimizar el tratamiento de patologías complejas y la prevención cardiovascular.
La cardiología en España atraviesa una etapa de transformación marcada por la transición hacia la mínima invasión, un cambio de paradigma que busca optimizar la supervivencia del paciente reduciendo el impacto físico de las intervenciones. Tal y como recoge el Hospital Quirónsalud Tenerife, la especialización técnica se ha convertido en el eje vertebrador para abordar patologías de alta complejidad, consolidando a este centro como un nodo asistencial clave en el archipiélago.
El equipo médico, compuesto por los facultativos Ángel Clemente, Juan Antonio González-Brito, Alejandro Sánchez-Flecha y Julio Miranda, articula su labor en torno a la hemodinámica y el intervencionismo coronario. La capacidad de respuesta ante cuadros críticos, como el infarto agudo de miocardio, depende directamente de la agilidad en la ejecución de angioplastias y el despliegue de stents, maniobras que permiten restaurar la permeabilidad arterial sin recurrir a la cirugía convencional. Esta eficiencia operativa no solo acorta los periodos de convalecencia, sino que resulta determinante para preservar la integridad del músculo cardiaco tras un evento isquémico.
Más allá de la urgencia, el centro ha reforzado su capacidad diagnóstica y de seguimiento para trastornos del ritmo. El uso de dispositivos de monitorización prolongada, como el Holter, permite identificar anomalías eléctricas que pasan inadvertidas en exámenes rutinarios. En paralelo, la implantación de marcapasos se posiciona como la solución definitiva para pacientes con síncopes o fatiga crónica, integrando tecnología de vanguardia para corregir disfunciones eléctricas. La precisión en estas intervenciones se apoya en una infraestructura de imagen avanzada, que incluye desde ecocardiogramas transtorácicos hasta estudios transesofágicos, fundamentales para la planificación quirúrgica en estructuras anatómicas delicadas como las válvulas o la aurícula izquierda.
Este enfoque clínico se completa con una estrategia de prevención cardiovascular, un área crítica dado que las patologías del corazón siguen encabezando las estadísticas de mortalidad en nuestro país. La gestión de factores de riesgo —hipertensión, diabetes y dislipemias— se aborda mediante herramientas de control ambulatorio como el MAPA y pruebas de esfuerzo, buscando anticiparse a la insuficiencia cardiaca. La integración de estos protocolos de detección precoz con la capacidad resolutiva del área intervencionista refleja la tendencia actual de la medicina privada en España: un modelo que combina la alta especialización técnica con una vigilancia constante de los factores de riesgo poblacionales, con el objetivo final de mejorar el pronóstico a largo plazo de los pacientes.