La Cofradía de Pescadores de Punta del Hidalgo asume la gestión integral de sus instalaciones portuarias

La Cofradía de Pescadores de Punta del Hidalgo asume la gestión integral de sus instalaciones portuarias

Recurso: El Día

La Cofradía de Pescadores Nuestra Señora de la Consolación asume la gestión integral de las instalaciones portuarias de Punta del Hidalgo tras formalizar un convenio que garantiza su autonomía financiera y el relevo generacional del sector.

La reciente formalización de la cesión de las instalaciones portuarias de Punta del Hidalgo a la Cofradía de Pescadores Nuestra Señora de la Consolación marca un punto de inflexión en la gestión de los recursos pesqueros en el litoral tinerfeño. Tal y como recoge la información publicada recientemente, este acuerdo administrativo, que pone fin a un prolongado periodo de incertidumbre jurídica, otorga al colectivo la capacidad de autogestión integral del recinto, una facultad que hasta la fecha ejercían de facto sin respaldo legal.

Este cambio de estatus, articulado mediante un convenio con una vigencia inicial de cuatro años prorrogables, permite a la entidad asumir la administración de la lonja, los espacios de almacenamiento y las áreas de mantenimiento. La medida trasciende lo burocrático, ya que busca dotar a los pescadores de una autonomía financiera que reduzca su dependencia de las ayudas públicas. En este sentido, la explotación de las infraestructuras, sumada a la gestión de los servicios portuarios, se perfila como el eje sobre el que pivotará la viabilidad económica de la cofradía, que agrupa a cerca de 30 profesionales y una flota de 14 embarcaciones dedicadas a artes menores.

El modelo de negocio de este colectivo destaca por su apuesta por la comercialización directa, eliminando intermediarios para optimizar los márgenes de beneficio. A pesar de la tendencia generalizada de envejecimiento en el sector, la cofradía de Punta del Hidalgo presenta una singularidad demográfica: la reciente incorporación de pescadores jóvenes, con edades comprendidas entre los 23 y los 30 años, garantiza un relevo generacional que contrasta con la realidad de otros puertos del archipiélago.

Más allá de la gestión portuaria, la hoja de ruta de la entidad se alinea con la futura creación de la Reserva Marina de Interés Pesquero de Anaga. Para el patrón mayor, David Lorenzo, esta figura de protección no debe entenderse como una restricción, sino como un mecanismo de regeneración ecosistémica necesario para revertir el esfuerzo pesquero creciente. La propuesta, que contempla una zonificación específica, busca asegurar la sostenibilidad a largo plazo de especies capturadas mediante nasas, palangre y otras artes selectivas.

El proyecto de futuro de la cofradía se completa con la modernización de los atraques y la rehabilitación del restaurante del muelle, elementos que, junto a la reserva marina, constituyen los pilares para consolidar un modelo de pesca artesanal autosuficiente. Con la seguridad jurídica ya despejada, el sector se prepara ahora para una fase de desarrollo orientada a la eficiencia operativa y a la preservación de un oficio que, en esta zona de la isla, sigue siendo un pilar fundamental de la identidad local.