La Cofradía de Pescadores de Punta del Hidalgo asumirá la gestión directa de su puerto pesquero

La Cofradía de Pescadores de Punta del Hidalgo asumirá la gestión directa de su puerto pesquero

Recurso: El Día

La Cofradía de Pescadores Nuestra Señora de la Consolación asumirá la autogestión del puerto pesquero de Punta del Hidalgo tras firmar un convenio con el Gobierno de Canarias que busca dotar al sector de mayor autonomía operativa.

La gestión del puerto pesquero de Punta del Hidalgo, en La Laguna, experimentará un cambio de modelo tras la reciente firma de un convenio entre el Ejecutivo autonómico y la Cofradía de Pescadores Nuestra Señora de la Consolación, según ha informado la propia entidad. Este acuerdo, que pone fin a un periodo de parálisis burocrática, otorga a los profesionales del sector la capacidad de autogestionar sus infraestructuras durante un ciclo inicial de cuatro años, con la posibilidad de extender el contrato por un periodo equivalente.

La transferencia de competencias supone un cambio significativo en la operativa diaria de la flota artesanal. A partir de ahora, la cofradía asumirá la responsabilidad directa sobre el uso de la lonja, los espacios de almacenamiento y las áreas dedicadas al mantenimiento de los equipos de trabajo. No obstante, la Dirección General de Pesca conservará sus facultades de vigilancia y control sobre el recinto para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente.

Este movimiento responde a una demanda largamente planteada por el colectivo pesquero, que buscaba una mayor capacidad de decisión sobre sus medios de producción. Durante el acto formal celebrado este martes 28 de julio, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, junto al consejero de Agricultura, Narvay Quintero, subrayaron la importancia de esta descentralización para la viabilidad del sector.

Más allá de la cesión administrativa, el Ejecutivo ha presentado un plan de ordenación para el varadero. Esta intervención técnica pretende reorganizar el espacio portuario para elevar los estándares de seguridad y eficiencia en las tareas cotidianas de los trabajadores del mar. La medida se enmarca en una estrategia más amplia de las administraciones públicas para dotar a las cofradías de una mayor autonomía operativa, permitiendo que sean los propios usuarios quienes optimicen el rendimiento de las instalaciones portuarias bajo un marco de supervisión pública.