Punta de Teno: el modelo de acceso restringido que salvó al paraje natural de la degradación

Punta de Teno: el modelo de acceso restringido que salvó al paraje natural de la degradación

Recurso: El Día

La implementación de un sistema de acceso restringido y transporte público en Punta de Teno ha logrado revertir la degradación ambiental del enclave, consolidándose como un modelo de gestión sostenible frente a la creciente afluencia turística en Tenerife.

La transformación de Punta de Teno en la última década constituye un caso de estudio paradigmático sobre la gestión de espacios naturales protegidos en Canarias. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la evolución de este enclave en Tenerife, el modelo de acceso restringido ha logrado revertir una dinámica de degradación ambiental que alcanzó su punto crítico en julio de 2016, cuando un desprendimiento en la vía TF-445 obligó a evacuar por aire a más de un centenar de personas.

Este incidente, que dejó aislados a los visitantes en el extremo noroccidental de la isla, actuó como catalizador para una intervención administrativa de gran calado. La implementación de un sistema de transporte público —la línea 369 de Titsa, operativa desde enero de 2017— y la limitación del tráfico privado han permitido, según los datos del Cabildo de Tenerife, gestionar una afluencia que ha experimentado un crecimiento notable, pasando de 91.117 personas en 2022 a 215.997 en 2025.

El éxito de esta política de control, que incluye la instalación de barreras físicas para proteger los márgenes de la carretera y la vigilancia permanente, no estuvo exento de una fuerte contestación social en sus inicios. El proceso de participación ciudadana, marcado por asambleas tensas en Buenavista del Norte, reflejó la resistencia de sectores locales y del club náutico de la zona ante una medida que alteraba los hábitos de uso del territorio. No obstante, la actual alcaldesa, Eva García, subraya cómo la percepción pública cambió al comprobarse la mejora en la calidad acústica y ambiental del entorno tras la restricción del vehículo particular.

Desde una perspectiva técnica, el Cabildo de Tenerife, bajo la dirección de la consejería de Medio Natural, plantea ahora una nueva fase de gestión. El proyecto de reconversión del antiguo faro en un centro de interpretación no solo busca ofrecer un recurso divulgativo, sino dotar al enclave de una infraestructura de monitorización en tiempo real. Esta herramienta es fundamental para garantizar que el incremento de visitantes, que ha superado el 130% en los últimos tres años, sea compatible con la preservación de los valores ecológicos del Parque Rural de Teno.

La experiencia de Teno se consolida así como un referente en la política insular de sostenibilidad, demostrando que la limitación del acceso rodado es, a menudo, la única vía para garantizar la supervivencia de ecosistemas frágiles frente a la presión turística. La transición desde aquel operativo de emergencia con helicópteros en 2016 hasta la actual regulación nocturna y el control de aforo, marca el camino hacia un modelo de gestión donde la conservación prevalece sobre el uso indiscriminado del espacio público.