
Underwater Gardens aclara en Punta Blanca: "Es un museo regenerativo, no un parque temático"
La empresa Underwater Gardens defiende su proyecto de "parque regenerativo" en Punta Blanca como un "museo" para recuperar el medio ambiente y la biodiversidad, desmintiendo que sea un parque temático, hotel o embarcadero y asegurando el acceso libre a la costa.
Ante el rechazo social, la empresa detrás del proyecto de Punta Blanca (Guía de Isora) ha querido aclarar en qué consiste. Insisten en que no es un parque temático, aunque sí se pagará entrada. Tampoco habrá hotel ni embarcadero.
Underwater Gardens se presenta como un "parque regenerativo". Su objetivo principal es recuperar y mejorar el medio ambiente. Se instalará en una zona que hoy está degradada, y se usará flora y fauna local, con la ayuda de expertos de la Universidad de La Laguna. Cada entrada y visita contribuirá a esta regeneración y a devolver la naturaleza al lugar. Además, los visitantes podrán participar en actividades educativas para aprender sobre la biodiversidad local y su importancia. El proyecto también quiere impulsar la cultura y la economía local, ofreciendo gastronomía con productos de cercanía y sirviendo de escaparate para los artesanos de la zona.
La meta es regenerar la zona, no solo mantener el daño existente, y convertirla en un referente internacional del turismo. El turismo regenerativo es la tendencia actual, y creemos que este proyecto aportará un valor añadido muy significativo.
Aunque se clasifica de cierta manera por falta de una categoría específica, el proyecto se asemeja más a un museo. Podríamos llamarlo un "museo regenerativo", ya que ofrecerá exposiciones y experiencias inmersivas y participativas.
Marc García-Durán, el fundador del proyecto, es un gran admirador de las Islas Canarias. La ubicación de Punta Blanca se propuso por su entorno marino. A partir de ahí, el equipo exploró Tenerife, conoció a su gente, y la combinación del lugar, las personas y el interés por el proyecto, sumado a que fue declarado de interés insular, llevó a la decisión de establecerlo aquí.
La declaración de evaluación ambiental se presentó hace una semana y ahora están a la espera de los siguientes trámites.
Desarrollar un proyecto de esta magnitud, que implica mucha tecnología y biotecnología, es muy complejo. Esperan poder anunciar fechas pronto, pero prefieren no dar una ahora que pueda no cumplirse. Aseguran ser muy rigurosos con todos los procesos y trámites, incluso más de lo exigido.
La zona es ZEC (Zona Especial de Conservación), lo que la hace muy delicada debido al impacto humano. Gracias a su proyecto europeo, Ocean Citizens, han comprobado que no todo está perdido en el mar de esta área. Durante los últimos tres años, han estudiado el estado de los "bosques marinos" de la zona. Han descubierto que el hábitat está muy fragmentado: aunque hay poblaciones sanas a 80 o 100 metros de profundidad, cerca de la costa, los buceadores observan cada vez menos gorgonias, mientras que las esponjas se mantienen mejor. Este es el panorama actual de los bosques marinos en Tenerife y la clave para recuperar la biodiversidad y la vida en los fondos canarios, lo que a su vez beneficiará a las especies que se alimentan de ellos.
Ya tienen proyectos similares en Noruega, Dinamarca, Israel y otras partes de España, como Barcelona. En Barcelona, por ejemplo, instalaron 55 arrecifes artificiales frente al Puerto Olímpico. El CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) confirmó que, en solo un año, más de 100 especies marinas se habían regenerado en esa zona. Demostrando que la biotecnología que se aplicó allí realmente funciona. Underwater Gardens diseñó esos arrecifes y sus biólogos se encargan del seguimiento.
Entienden el rechazo y están de acuerdo en que los modelos turísticos actuales están anticuados, sin evolución en 60 años. Creen que el futuro está en un turismo que genere un impacto positivo y beneficios sociales reales. Aseguran que su parque no es un modelo especulativo para atraer turistas, sino un proyecto que, con el tiempo, demostrará su valor y aportará mucho. Quieren hacer algo bueno, algo que la comunidad demanda. Coinciden en más del 80% de las peticiones del sector ecologista. Además, la zona es una propiedad privada degradada, y consideran que es mejor construir un parque regenerativo que un hotel u otro tipo de desarrollo, para que sea un referente internacional.
Sí, están organizando una reunión con todas las plataformas para ser transparentes, ofrecer datos y desmentir informaciones falsas. Afirman ser ecologistas y que, aunque cada uno tenga su punto de vista, están abiertos a sumar todo lo que aporte valor, ya que coinciden en muchos aspectos.
Al principio, la comunicación con la comunidad surfera era muy buena. Sin embargo, surgió el rumor de que se construiría un embarcadero. Entienden que, si fueran surfistas, también se quejarían. Pero aclaran que no habrá ningún embarcadero. La instalación de los arrecifes, a 12 o 15 metros de profundidad, no afectará a las olas. De hecho, desde el inicio, su propuesta incluye facilitar instalaciones para la práctica del surf.
Sí, el acceso a la costa seguirá siendo libre. El número de visitantes al parque regenerativo se controlará de forma gradual, con un máximo de entre 1.200 y 2.000 personas al día.