"El Cachimporro" revive la historia de la Parranda Portuense.

"El Cachimporro" revive la historia de la Parranda Portuense.

Recurso: El Día

Carmelo Encinoso, "El Cachimporro", relata con orgullo la historia de la Parranda Portuense, fundada junto a su hermano y convertida en un referente musical en el Puerto de la Cruz.

Carmelo Encinoso, más conocido como "El Cachimporro" en el Puerto de la Cruz, habla de la Parranda Portuense con una sonrisa y una guitarra en la mano. Él y su hermano Gerardo la fundaron, y hoy sigue siendo parte importante de su historia.

Desde los diez años, Carmelo ya sentía pasión por la música. Aprendió solo a tocar y a cantar. En su casa, la música siempre estuvo presente: cantar y tocar era algo natural para su familia.

La historia de la Parranda Portuense está muy unida a los Encinoso. "Mi madre cantaba muy bien y mi padre tocaba la guitarra", recuerda Carmelo. Esas melodías familiares fueron el comienzo de una pasión que lo acompaña desde hace más de cincuenta años.

En la familia Encinoso eran doce hermanos, y todos músicos. Gerardo, uno de los mayores, empezó a dar clases de laúd y timple en la azotea de su casa, en Malpaís, dentro del Parque Taoro. En 1996, sus alumnos, un grupo de trece vecinos, ya se defendían con los instrumentos. Entonces, Gerardo llamó a Carmelo: "Me dijo que fuera a ver si estaban listos para formar una parranda. Y así empezó todo", cuenta.

Poco a poco, el grupo creció. De trece pasaron a ser 36. También buscaron un nombre que los identificara con su barrio y su pueblo. Pensaron en nombres como Parranda La Ranilla, La Marea o El Penitente, todos inspirados en lugares del Puerto de la Cruz. Al final, Pepe Pereira, uno de los miembros, propuso el nombre definitivo: Parranda Portuense.

Después de solo tres meses ensayando, se animaron a subir a un escenario. Debutaron en las Fiestas de Julio, el día de la Embarcación de la Virgen del Carmen. "Yo les decía, bromeando, que no iba a salir para hacerlo mal", dice Carmelo riendo. Pero no hubo problemas. Su primera actuación fue un éxito total, con canciones dedicadas al Puerto de la Cruz y a su gente.

Desde entonces, la Parranda Portuense se convirtió en un grupo de referencia en el pueblo. Actuaron en fiestas, festivales e incluso en la televisión. Radio Televisión Española (RTVE) los invitó a grabar un programa de Tenderete en San Telmo, una experiencia muy importante para ellos. El grupo creció tanto que grabaron dos discos. "Los chicos no se lo creían. Yo me quedaba hasta la madrugada en el estudio, escuchando, editando, haciendo coros… pero el resultado fue maravilloso".

Hoy, aunque ha pasado el tiempo, Carmelo sigue tocando su guitarra. Todos los jueves se reúne con amigos y antiguos miembros de la parranda en el bar Hannen Barril, en el Puerto de la Cruz. "La idea fue de los dueños, para atraer clientes, y funcionó. La gente hasta reserva mesa para vernos tocar", explica. También los invitan a actuar en eventos, pero ellos lo tienen claro: "Es un hobby y disfrutamos mucho haciendo lo que hacemos".

Lo que más le gusta a "El Cachimporro" es ver cómo la música pasa de padres a hijos. "Siguen llegando jóvenes a la parranda, y es importante que sigan viniendo para que el grupo no desaparezca", afirma. Insiste en que las nuevas generaciones son las que mantienen viva la tradición que su familia empezó hace casi treinta años. "Los jóvenes aportan mucho, y hay que cuidarlos".