
La criminalidad cae un 13,56% en Puerto de la Cruz tras reforzar la Policía Local
Puerto de la Cruz cerró 2025 con una reducción del 13,56% en su tasa de criminalidad tras una inversión de 600.000 euros destinada a la modernización y refuerzo de la Policía Local.
La gestión de la seguridad pública en Puerto de la Cruz ha experimentado un cambio de tendencia significativo durante el último ejercicio. Según los datos facilitados por el consistorio local, la localidad tinerfeña cerró 2025 con una caída del 13,56% en sus tasas de criminalidad en comparación con el periodo previo. Este indicador, que refleja una mejora en los niveles de convivencia ciudadana, se produce en un contexto donde la seguridad se ha convertido en un eje estratégico para los municipios con un alto componente turístico, donde la percepción de tranquilidad es un activo fundamental para la economía local.
El equipo de gobierno, integrado por Coalición Canaria, Partido Popular y Asamblea Ciudadana Portuense, ha fundamentado este descenso en una reorientación de los recursos destinados a la Policía Local. La inversión, que ha superado los 600.000 euros, se ha traducido en una modernización operativa del cuerpo, destacando la adquisición de seis motocicletas y la ampliación de la plantilla con dos nuevos efectivos. El objetivo de esta dotación técnica es optimizar la capacidad de respuesta ante incidencias, así como intensificar las labores de vigilancia preventiva en los núcleos de mayor afluencia comercial y turística.
Leopoldo Afonso, alcalde y titular de la concejalía de Seguridad Ciudadana, ha valorado positivamente estos resultados, vinculándolos directamente con el modelo de proximidad que el ejecutivo municipal pretende consolidar. Para el regidor, la eficacia de las medidas implementadas responde a una planificación centrada en la prevención y en la agilidad de los servicios policiales, elementos que considera indispensables para mantener el equilibrio de una ciudad que combina su actividad cotidiana con una constante recepción de visitantes. Esta estrategia busca, en última instancia, garantizar un entorno estable que sostenga la proyección turística del municipio sin descuidar la atención a las necesidades de los residentes.