
Cierre de biblioteca en Puerto de la Cruz deja al club infantil sin libros ni futuro.
El cierre de la biblioteca Tomás de Iriarte en Puerto de la Cruz, tras una inundación, amenaza el futuro del club de lectura infantil al impedir el acceso a nuevos libros.
El cierre de la biblioteca Tomás de Iriarte en Puerto de la Cruz amenaza el futuro del club de lectura infantil. Este viernes, 19 de diciembre, el grupo se reunirá por última vez este año sin saber qué pasará en 2026. En enero, sí tendrán un encuentro más para hablar sobre el último libro que les han dado, 'Alma de elefante', que más de diez niños comentarán en lo que podría ser su sesión final. Es el último libro que tienen para trabajar como grupo.
Desde el pasado mes de agosto, cuando el edificio se inundó, los niños del club se reúnen en la fachada de la biblioteca. Desde entonces, las sesiones se hacen en la puerta del edificio. Juan Pedro Marrero, uno de los fundadores del grupo infantil, explica: "Es una forma de presionar y de que se nos vea. Si nos reuniéramos en una sala de otro edificio público, la gente no se enteraría de que la biblioteca está cerrada y que están dejando a tantas personas sin servicio". También pensaron en reunirse en el Museo Arqueológico o en el castillo, pero "al final siempre es lo mismo: las familias traen a los niños y tenemos que hacernos cargo de ellos", comenta. Reconoce que hay otros lectores que se reúnen en espacios públicos que el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz les ha facilitado.
El principal problema para la continuidad de los grupos que usaban la biblioteca es que "no pueden acceder a los libros para elegir las siguientes lecturas", explica. El club de lectura infantil se reunía en la tercera planta del edificio, que no está abierta al público general, "en una habitación donde pintamos un mural sobre literatura infantil. Ese es nuestro nido", añade el promotor.
Aunque la situación actual es "difícil", no abandonan su hábito de lectura. "Nos hemos visto varias veces desde que la biblioteca cerró", confiesa Marrero. En la última reunión del año, cada niño llevará su libro favorito sobre la Navidad y leerá un fragmento.
El club de lectura infantil nació en marzo de 2018, cuando Marrero era profesor en La Vera. Junto a la bibliotecaria Matilde Perera, organizaron una actividad para fomentar la lectura, y ocho años después, el grupo sigue activo. Empezaron con 15 niños, una cifra que se mantiene hoy, e incluso tienen una lista de espera que no pueden gestionar debido a la incertidumbre actual.
Para organizar un debate literario, se necesitan varios ejemplares del mismo libro. Por eso, al principio usaron los libros de las bibliotecas de varios centros educativos de la zona. Unos años después, el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, a través de su área de Cultura, destinó un presupuesto para comprar libros para el club, suficientes para trabajar durante más de un año. Lamentablemente, ya han leído todos esos libros. "Ahora mismo no tenemos recursos", afirma Marrero, refiriéndose tanto a libros como a dinero.
Que la biblioteca Tomás de Iriarte de Puerto de la Cruz siga cerrada pone en riesgo el futuro del club infantil, pero también afecta el hábito de los usuarios. "Nos hemos enterado de que las personas que venían habitualmente se van a las bibliotecas de La Orotava, Santa Úrsula, La Matanza o cualquier otro lugar de Tenerife donde puedan ser acogidos. Tanto los jóvenes que estudian como las madres que pedían libros prestados para leérselos a sus hijos en casa han visto su actividad interrumpida por completo", cuenta. "La biblioteca es un servicio social que tiene que ver con la salud mental de las personas. Tiene un gran impacto", añade Marrero.
En cuanto a la situación del edificio, el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz anunció que la biblioteca seguiría cerrada hasta el próximo año. Marrero no tiene noticias nuevas al respecto y comenta que "no se ha tocado ni un solo libro de los más de 300 afectados, ni se ha hecho nada con los falsos techos dañados por la inundación". Los usuarios de la biblioteca portuense "no entienden cómo este asunto avanza tan lento cuando se trata de un problema social", concluye.