
Puerto de la Cruz, pionero en proteger su patrimonio gráfico.
Puerto de la Cruz (Tenerife) estrena el primer inventario municipal de España que recupera y documenta su patrimonio gráfico, desde rótulos históricos hasta letreros desaparecidos.
Ahora, desde cualquier lugar del mundo, podemos saber qué elementos gráficos hay y hubo en Puerto de la Cruz, al norte de Tenerife. Esto es posible gracias a un inventario único que ha recuperado rótulos, letreros, placas de calles y hasta carteles de bares de la ciudad. Este proyecto es el primero de su tipo en España, marcando un antes y un después en el diseño gráfico y la publicidad. El informe final incluye desde el rótulo de mosaico del fertilizante Nitrato de Chile y el del famoso bar La Fragata, hasta la placa oxidada de la SGAE, los carteles de Heidi en los senderos y las letras del antiguo cine Chimisay.
La asociación Insula Signa, dedicada a proteger el patrimonio gráfico de Canarias, fue la encargada de este estudio. Han registrado 40 elementos que aún existen y otros 30 que ya desaparecieron en el municipio turístico. Para los elementos desaparecidos, el documento ofrece una investigación histórica muy completa: con fotos antiguas y testimonios de personas, se han podido recuperar diseños como los de los jardines del antiguo Hotel Taoro, el neón del bar Dinámico o el gran rótulo de la antigua aerolínea Sabena.
El trabajo de Insula Signa, que lleva cinco años, se ha encontrado con un gran problema. Según su director, Jaime Medina, es "la falta de interés de algunas personas en puestos públicos de cultura, que no se preocupan por estos elementos". Por suerte, siempre hay excepciones, y una de ellas fue en Puerto de la Cruz. La idea original vino del anterior alcalde, Marco González. Su interés impulsó el proyecto, y la asociación lo hizo posible.
Sobre por qué este inventario es pionero, Medina explica que, aunque hay rótulos protegidos en España como "el toro de Osborne o el de Nitrato de Chile en Santa Cruz de La Palma", estos son casos aislados. "Nunca, hasta ahora, un municipio había protegido todo su patrimonio gráfico", aclara. Para valorar algo, primero hay que conocerlo, y por eso se encargó este trabajo a Insula Signa.
El recuento les llevó entre seis y ocho meses. "Fue un trabajo de campo, recorriendo todo el municipio, haciendo fotos, consultando archivos y hablando con la gente. No solo importan las imágenes, sino también las historias que hay detrás, que suelen ser lo más valioso. A veces, no sabes el valor de un elemento gráfico hasta que conoces su historia", cuenta Medina. "Fue intenso, pero es lo que nos apasiona", añade.
Después del inventario, se elaboró el informe final: 60 páginas con una ficha detallada para cada elemento. En cada ficha se incluye el material, las medidas, el contexto histórico, la fecha aproximada de instalación y su estado de conservación. Para los rótulos que ya no existen, se añade una foto antigua y una recreación digital del logo o distintivo. El informe también ofrece un análisis profundo y una clasificación completa de cada pieza gráfica, junto con un resumen de cómo se hizo el estudio.
Insula Signa empezó su trabajo en Gran Canaria en 2020 y, según Medina, "nos hemos ido extendiendo por todas las Islas". Su principal objetivo como colectivo es "dar a conocer la importancia del patrimonio gráfico, que hasta ahora ha sido ignorado. Creo que es tan abundante que ni siquiera lo notamos. Es un tesoro increíble y son piezas históricas". La asociación se enfoca principalmente en el ámbito comercial. "Al final, es parte de la historia del desarrollo de Canarias. Son testimonios visuales", explica.
Medina afirma que "tenemos rótulos legendarios en Canarias" y recuerda algunos que han rescatado en las Islas. "Hace poco, salvamos el primer rótulo en La Palma, de la librería Casa Fidio, que estuvo allí durante décadas", cuenta.
Lo triste es que gran parte de este patrimonio gráfico, como lo llama Jaime Medina, termina en la basura porque la gente no sabe que detrás de un simple letrero de tienda hay mucha historia, con mayúsculas y minúsculas.