
Puerto de la Cruz profesionaliza la gestión de colonias felinas con nuevos refugios municipales
El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha comenzado a instalar refugios técnicos para gatos comunitarios con el fin de profesionalizar la gestión de las colonias felinas, mejorar la salubridad urbana y cumplir con la Ley de Bienestar Animal.
La gestión de las colonias felinas en el entorno urbano ha dejado de ser una cuestión de voluntariado informal para convertirse en una competencia municipal reglada. Tal y como ha comunicado el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, el consistorio tinerfeño ha comenzado a desplegar una red de refugios técnicos destinados a los gatos comunitarios, una medida que busca profesionalizar la atención a estos animales y, al mismo tiempo, mitigar las deficiencias higiénicas que presentaban las estructuras improvisadas instaladas previamente por particulares.
Esta intervención, coordinada por la concejalía de Bienestar Animal, supone un cambio de paradigma en la convivencia ciudadana. La sustitución de elementos precarios —como electrodomésticos desechados o cajas de cartón— por mobiliario urbano diseñado específicamente para este fin, responde a una necesidad de salubridad y orden público. Estos nuevos habitáculos, fabricados con materiales duraderos y aislantes, no solo ofrecen una protección térmica adecuada frente a las variaciones climáticas, sino que también permiten una supervisión más rigurosa de los puntos de alimentación, facilitando la labor de los cuidadores autorizados bajo los protocolos municipales.
El trasfondo de esta iniciativa se alinea con la Ley de Bienestar Animal, que promueve el método CER (Captura, Esterilización y Retorno) como la herramienta técnica más eficaz para el control poblacional. Al estabilizar las colonias, el municipio no solo garantiza un trato ético hacia los felinos, sino que previene la proliferación descontrolada y los problemas de salud pública asociados. La edil del área, Josefa Reina, ha subrayado que este despliegue responde a una planificación técnica orientada a la sostenibilidad, mientras que el alcalde, Leopoldo Afonso, ha enmarcado la actuación en una visión de ciudad más respetuosa y comprometida con el entorno.
En última instancia, el proyecto refleja la consolidación de una política pública que integra la colaboración entre el personal técnico, las clínicas veterinarias y el voluntariado. Con este paso, Puerto de la Cruz busca equilibrar la protección de la fauna urbana con la exigencia de mantener unos estándares de limpieza y orden en el espacio público, alejándose de las soluciones espontáneas que, hasta la fecha, habían caracterizado la gestión de los gatos comunitarios en el municipio.